Trump pierde el Congreso: qué queda en pie del apoyo financiero a la Argentina
Un Congreso opositor limita a Trump en casa, pero expertos advierten que el swap está blindado y los USD 7.000 millones para empresas estadounidenses son la…
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía3 min de lectura
El poder se redistribuye en Washington y Argentina mira de cerca las consecuencias. La derrota de Donald Trump en las elecciones de medio término —con la pérdida de ambas cámaras del Congreso— reordena el tablero, pero no implica necesariamente el fin del vínculo financiero con Buenos Aires.
El swap, fuera de peligro
El instrumento más concreto de la relación bilateral tiene blindaje propio. "El swap está aprobado", señaló Marcelo Elizondo, economista y experto en comercio exterior, en diálogo con Infobae. Ese mecanismo, que permitió al Tesoro estadounidense intervenir en el mercado cambiario argentino y que ya fue devuelto, no depende de nuevas autorizaciones legislativas.
Donde sí aparece la incertidumbre es en los fondos para empresas estadounidenses que evalúen desembarcar o ampliar operaciones en Argentina. Los anuncios mencionan USD 7.000 millones con una eventual ampliación hasta USD 20.000 millones. "Ahí lo que no me queda claro es si eso ya está aprobado o no", admitió Elizondo.
Trump hacia afuera: Argentina en el centro estratégico
Un Congreso adverso tiene un efecto histórico conocido: empuja a los presidentes a buscar protagonismo en política exterior. Elizondo trazó el paralelo con George W. Bush, Bill Clinton y Ronald Reagan, todos golpeados por derrotas legislativas de medio término. "Trump se va a dedicar ahora más a lo exterior", proyectó el analista.
Esa lectura beneficia a Argentina. La disputa estratégica de Estados Unidos con China en la región excede cualquier diferencia interna entre la Casa Blanca y el Capitolio. "La apuesta estratégica por la región es sumamente significativa para Trump", afirmó Elizondo, descartando que el revés político implique una retirada del país.
Los límites reales: libre comercio y shutdown
No todo es automático. Un acuerdo de libre comercio entre ambos países requeriría pasar por el Congreso en Washington, aunque el pacto bilateral firmado puede encuadrarse en acuerdos ejecutivos habilitados por leyes previas. "Si quisiera hacer un acuerdo de libre comercio con la Argentina, debería pasar por el Congreso", precisó el economista.
El riesgo más inmediato es fiscal: la negociación presupuestaria entre la Casa Blanca y un Capitolio opositor abre la puerta a un shutdown. "Se cierra el Estado", advirtió Elizondo sobre ese escenario, que afectaría el funcionamiento de organismos como el Eximbank —uno de los canales previstos para canalizar fondos hacia Argentina.
Mercados: menos aranceles, menos incertidumbre
El nuevo equilibrio de poder tiene una lectura financiera clara. Un Trump más limitado en materia arancelaria puede ser bienvenido por los mercados globales. "Cuando Trump empezó a subir los aranceles, los mercados cayeron y se pusieron nerviosos", recordó Elizondo. "El poder más repartido va a terminar favoreciendo a los mercados", concluyó.
El déficit presupuestario estadounidense completa el cuadro: su evolución puede incidir en tasas, bonos y el riesgo país de economías emergentes como Argentina.
La pregunta que queda abierta no es si Estados Unidos seguirá mirando a Argentina, sino cuánto de lo prometido ya tiene respaldo real —y cuánto depende de una negociación que acaba de volverse mucho más difícil.




