Susan Collins perdió su banca tras 30 años: Nueva Inglaterra quedaría sin republicanos en el Congreso por primera vez desde 1850
El demócrata Troy Jackson derrotó a Collins en Maine, lo que podría borrar al Partido Republicano del mapa legislativo de toda Nueva Inglaterra.
Por Ariel Serato · Cofundador y editor de IA y Tecnología3 min de lectura
Treinta años de carrera. Una derrota pasada la medianoche. Y una consecuencia que no tiene precedente desde que el Partido Republicano existe.
Susan Collins concedió la victoria al demócrata Troy Jackson en la madrugada del miércoles, cerrando una era en el Senado de los Estados Unidos —y potencialmente inaugurando un vacío histórico: Nueva Inglaterra podría quedar sin un solo republicano en el Congreso por primera vez desde 1854.
El dato que cambia el mapa político
Desde la fundación del Partido Republicano, la región nunca dejó de tener al menos un representante de esa fuerza en el Congreso. Collins era la última. Con su salida —efectiva en enero, cuando asume el nuevo Congreso—, ese hilo se cortaría.
Si además el demócrata Matt Dunlap gana el Distrito Congressional 2 de Maine, donde enfrenta al ex gobernador republicano Paul LePage en un resultado aún no definido, el barrido sería total.
Jackson será el primer demócrata en ganar una banca senatorial en Maine desde 1988, según proyectó NBC News.
Por qué cayó quien siempre ganó sola
Collins construyó su carrera siendo más popular que su propio partido. En 2020 superó a Trump en Maine por 18 puntos porcentuales. Esta vez, esa distancia se cerró.
Según datos preliminares de Voter Poll, cerca de 6 de cada 10 votantes de Maine consideraron que Collins fue demasiado favorable a Trump —en 2020, esa proporción era la mitad.
Su argumento central fue la experiencia: aseguró haber conseguido 1.500 millones de dólares en fondos para 672 proyectos en Maine durante cinco años. Cerca de 6 de cada 10 votantes le daban la razón en eso. Pero no alcanzó.
Jackson atacó por la guerra comercial: los aranceles a Canadá golpearon directamente la industria forestal, el sector pesquero y el turismo de Maine. Collins se opuso públicamente a los aranceles y logró algunas exenciones, pero no pudo despegarse del todo de la imagen de apoyo presidencial.
El error que cuesta millones y la grieta que no se pudo cerrar
La campaña tampoco le vino limpia por dentro. Un super PAC aliado, Defending Main Street, admitió que su proveedor gastó por error unos 25.000 dólares en avisos contra Jackson en Portland, Oregon —en lugar de Portland, Maine.
El Bangor Daily News lo resumió con precisión: Collins, que construyó su figura sobre el centrismo y la negociación, fue derrotada por la política nacional divisiva que ya no pudo maniobrar.
Senate Majority Leader John Thune había dicho el año pasado que había "una sola forma de elegir a un republicano en Maine", y esa forma era Collins. Con ella fuera de la escena política a los 73 años, Axios apunta que el partido difícilmente competirá en serio por ese escaño en el corto plazo.
La pregunta que queda abierta es cuánto tiempo puede sobrevivir un partido en una región donde ya no tiene representación. Y si lo que pasó en Nueva Inglaterra es una anomalía —o una señal anticipada.

