El Gobierno gira hacia 2027: por qué la salida de Adorni le compró tiempo político a Milei
Tras la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete, distintas mediciones muestran una mejora en la imagen presidencial. El equipo de Milei ya negocia gobernadores, la eliminación de las PASO y una interna propia que lo preocupa.

El recambio en la Jefatura de Gabinete parece haberle dado oxígeno político al Gobierno de Javier Milei. Distintas consultoras coinciden en que la salida de Manuel Adorni —envuelto en un escándalo por presunto enriquecimiento ilícito— y su reemplazo por Diego Santilli marcaron un punto de inflexión en la imagen presidencial, después de meses de desgaste.
Una encuesta de Atlas Intel, en asociación con Bloomberg, relevada entre el 26 y el 30 de junio, mostró un repunte de cuatro puntos en la imagen positiva del Presidente respecto del piso de abril, junto con una baja de cinco puntos en el rechazo. La aprobación de la gestión se ubicó en 33,5%, mientras que la desaprobación cayó a 53,8%. El dato no está solo. El Índice de Confianza en el Gobierno que elabora la Universidad Torcuato Di Tella registró en junio su primera suba del año, con un 3,9% de mejora respecto a mayo, tras cinco meses consecutivos de caída. En paralelo, otras consultoras como Poliarquía y Management & Fit ubican el nivel de aceptación presidencial en torno al 40%.
Un Gobierno que recupera imagen negocia con más margen. Eso se traduce en la agenda legislativa: el oficialismo apunta a eliminar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), un cambio que Karina Milei considera clave para blindar la reelección presidencial y que ya está en negociación con gobernadores de distintos signos políticos. La estrategia tiene dos frentes claros. Diego Santilli quedó a cargo de la negociación política para destrabar la reforma electoral, mientras que Luis Caputo concentra sus esfuerzos en evitar que los vencimientos de deuda se conviertan en un problema de campaña. La lectura interna es que la estabilidad económica —más que la épica ideológica de los primeros dos años de gestión— será el principal argumento electoral de cara a 2027.
No todo es tranquilidad puertas adentro. En el oficialismo admiten preocupación por lo que llaman "los enanos de derecha": dirigentes con un perfil ideológico similar al de Milei que, sin lograr el mismo nivel de adhesión, podrían fragmentar el voto libertario. El cálculo interno es sensible: frente a una oposición que empieza a ordenarse detrás de la figura de Axel Kicillof —que mide cerca de 27 puntos—, la diferencia proyectada con el oficialismo podría reducirse a apenas tres o cinco puntos.






