Bullrich contradice a Santilli y expone una grieta interna que puede costarle votos a Milei
La senadora oficialista desmintió al jefe de Gabinete y advirtió que enviar proyectos sin consenso parlamentario desgasta al Presidente.
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía3 min de lectura
Una fractura interna en el oficialismo quedó al descubierto con una frase directa: "Eso es mentira".
Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, desmintió públicamente al jefe de Gabinete Diego Santilli y abrió un debate que va mucho más allá del presupuesto: ¿quién controla la agenda legislativa del Gobierno?
El detonante: artículos que nadie aprobó internamente
El conflicto giró en torno al capítulo VI del Presupuesto 2027, que propone cambios profundos en el sistema de prestaciones por discapacidad: eliminar el arancel único de referencia, restringir la compatibilidad entre pensiones por invalidez y empleo registrado, y derogar parcialmente normas de la Ley de Emergencia en Discapacidad.
El proyecto ingresó de madrugada a la Cámara de Diputados sin que los legisladores del propio oficialismo lo hubieran revisado, según relató Bullrich. "Martín Menem tampoco sabía nada", afirmó, en referencia al presidente de la Cámara baja.
Santilli había intentado neutralizar la crisis señalando que el tema había sido discutido en la reunión de la mesa política del martes. Bullrich lo refutó punto por punto: dijo que estuvo presente cuando se habló del presupuesto, que la reunión solo abordó proyecciones macroeconómicas —crecimiento del 4% e inflación del 21,1%— y que los artículos cuestionados nunca se pusieron sobre la mesa.
El costo político que nadie quiere pagar
La senadora fue directa sobre las consecuencias: enviar iniciativas sin mayoría garantizada desgasta al Presidente. "Si mandás algo que no vas a poder convertir en ley, desgastás al Presidente. ¿Querés que vete eso para que otra vez te lo bajen?", preguntó.
No es la primera vez. Bullrich vinculó este episodio con dos crisis legislativas anteriores que también involucraron discapacidad y financiamiento universitario, dejando claro que el patrón se repite.
Frente a la presión del PRO, la UCR y otros bloques aliados, el Gobierno aceptó retirar los artículos y abrir una renegociación. Bullrich consideró esa salida necesaria pero insuficiente si no cambia el proceso de construcción de consensos.
Lo que no se negocia —y lo que sí
La legisladora trazó una línea clara: el superávit fiscal y las metas de inflación no están sobre la mesa. "Esa es la matriz del plan, no la vamos a tocar", afirmó. Dentro de ese marco, sin embargo, considera que las situaciones de mayor sensibilidad social —como las prestaciones por discapacidad— deben encontrar solución negociada.
Su diagnóstico es estratégico: "Este es un tren que viene de frente a chocarnos", dijo al describir el costo político de insistir con disposiciones sin respaldo parlamentario.
En cuanto a su propio futuro, Bullrich dejó cualquier aspiración personal en segundo plano y puso el foco en la reelección de Milei en 2027. También se pronunció a favor de eliminar las PASO y mencionó conversaciones activas con el PRO, sectores radicales, gobernadores y fuerzas provinciales para construir las mayorías que el Gobierno necesita.
La pregunta que queda abierta es si el Ejecutivo incorporará a sus legisladores clave antes de enviar el próximo proyecto —o si seguirá gestionando las crisis después de que estallan.






