El "Pac Man" de los dólares: por qué más cuentas no significan más dólares frescos
La explosión de cuentas en dólares —de 7,4 a 23,5 millones— esconde un circuito de recirculación, no un ingreso genuino de capitales del colchón.
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía2 min de lectura
Los números impresionan. Pero los números engañan.
Las cuentas en dólares de personas físicas pasaron de 7,4 millones a fines de 2023 a 23,5 millones, un salto que a primera vista sugiere una entrada masiva de divisas al sistema financiero argentino. El problema es que esa lectura es incorrecta.
El circuito que se muerde la cola
Lo que realmente ocurre, según el análisis, es una recirculación de los mismos dólares dentro del sistema: el equivalente financiero del Pac Man comiendo sus propios puntos. Los billetes no vienen del colchón; vuelven al ruedo desde adentro.
El mecanismo funciona así: los dólares ingresan al sistema vía depósitos y suscripciones de deuda de empresas y provincias. Esas entidades luego liquidan las divisas en el Mercado de Cambios. El BCRA compra una parte; la otra es adquirida por particulares que, a su vez, reinician el ciclo suscribiendo nueva deuda. Y así sucesivamente.
Por qué importa la distinción
La diferencia entre recirculación e ingreso genuino no es semántica: es estratégica. Un sistema que recicla sus propios dólares tiene un techo. Uno que atrae capitales frescos del exterior —o del colchón doméstico— tiene otra escala de posibilidades.
Mientras el circuito se mantenga cerrado sobre sí mismo, la suba de cuentas en dólares mide sofisticación financiera, no necesariamente confianza estructural ni acumulación real de reservas.
La pregunta que queda abierta: ¿cuándo —y bajo qué condiciones— ese circuito empieza a alimentarse de afuera?



