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IA y Tecnología

El robot que ya supera a los humanos en destreza manual acaba de recaudar USD 150 M y vale USD 1.450 M

Eka Robotics, fundada por un profesor del MIT y un ex-Google DeepMind, cerró una Serie A liderada por a16z con una valuación de unicornio.

Foto de Ariel SeratoPor Ariel Serato · Cofundador y editor de IA y Tecnología4 min de lectura
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Imagen: El robot que ya supera a los humanos en destreza manual acaba de recaudar USD 150 M y vale USD 1.450 M
Foto: TechCrunch

La manipulación robótica acaba de tener su momento bisagra. Una startup llamada Eka Robotics demostró que sus robots ya superan el rendimiento humano en ciertas tareas de agarre, y el mercado respondió: USD 150 millones en su primera ronda institucional.

Eka cerró una Serie A liderada por a16z y F-Prime que la valúa en USD 1.450 millones post-money. El hecho de que una empresa sin producto comercial masivo alcance estatus de unicornio en su primera ronda dice todo sobre el nivel de convicción del ecosistema inversor en torno a la IA física.

El problema que nadie había resuelto

Los robots llevan décadas fallando en lo más simple: agarrar objetos con precisión. No por falta de inversión —se han destinado miles de millones de dólares al problema— sino por un enfoque equivocado: entrenar modelos con visión, no con tacto.

Eka apostó distinto. En lugar de construir un modelo visión-lenguaje-acción como el resto del campo, desarrolló un esquema visión-fuerza-acción. "La visión te dice aproximadamente dónde está el objeto, pero el agarre real ocurre a través de las fuerzas", explicó Pulkit Agrawal, cofundador y profesor del MIT, según TechCrunch.

El resultado: un brazo robótico capaz de manipular alrededor de 1.500 objetos de hasta 1 kg por hora —frente a los 600 de un operario humano— con una tasa de éxito superior al 95%.

Una demo que dejó a los expertos sin palabras

Kris Hauser, profesor de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, describió el robot de Eka con un "factor wow" por encima de cualquier demo reciente que hubiera visto. Destacó que el sistema adapta su comportamiento a una gran variedad de objetos sin necesidad de reentrenamiento.

Otro roboticista de un laboratorio de frontera —que pidió anonimato— comparó la experiencia de ver el robot en acción con el momento en que los robots lograron caminar de forma confiable por primera vez, hace una década. El episodio de la frambuesa —el robot deteniéndose milímetros antes de aplastarla— se volvió la anécdota que circula entre los especialistas del sector.

La arquitectura que lo hace posible

Eka diseñó una mano robótica con más sensores de fuerza y mayor flexibilidad que los grippers tradicionales. El entrenamiento no depende de demostraciones humanas ni de horas de video recolectadas por trabajadores: usa simulación física a escala, generando miles de horas de experiencia robótica en minutos mediante aprendizaje por refuerzo.

Esa es la apuesta diferencial de sus fundadores —Agrawal y Tuomas Haarnoja, ex-Google DeepMind—, ambos investigadores de referencia en reinforcement learning para robótica. "La mayoría del campo viene desde arriba, desde la inteligencia de alto nivel hacia lo físico. Nosotros pensamos de abajo hacia arriba", sintetizó Haarnoja.

El gripper que desarrollaron cuesta menos de USD 1.000 y está certificado para 5 millones de ciclos de trabajo, con el objetivo declarado de alcanzar los 20 millones que exige la industria.

El gap que todavía existe

Eka aún opera en pilotos industriales confidenciales, enfocados en tareas de pick-and-place y manipulación de cables. El salto del laboratorio a la línea de producción es el próximo gran desafío.

"El reto real llegará cuando trabajen con integradores en líneas de ensamblaje reales y el sistema tenga que funcionar sin interrupciones durante un año entero", advirtió Hauser. La pregunta pendiente es cuántas categorías de tareas industriales —más allá del agarre— puede dominar esta arquitectura.

Si Eka resuelve esa ecuación, el hardware más barato de la historia podría redefinir qué significa automatización en la fábrica del futuro.

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