Se fue Alan Jones: murió el último australiano campeón del mundo de F1, a los 80 años
El piloto que ganó el título en 1980 con Williams y protagonizó una rivalidad histórica con Reutemann falleció el 5 de noviembre tras una breve enfermedad.
Por Ariel Serato · Cofundador y editor de IA y Tecnología2 min de lectura
Un capítulo irrepetible de la Fórmula 1 se cerró el 5 de noviembre. Alan Jones, campeón mundial de 1980 y último australiano en coronarse en la máxima categoría del automovilismo, murió a los 80 años tras una corta enfermedad. Tres días antes había cumplido su octavo décimo aniversario.
Su esposa Amanda difundió un comunicado en el que señaló que Jones "dedicó su vida al automovilismo" y dejó "un legado que perdurará a través de las personas que tocó en su camino". Lo sobreviven ella y sus seis hijos: Christian, Amber, Zara, Jack, Camilla y Emma.
Un palmarés que resiste el tiempo
Nacido en Melbourne el 2 de noviembre de 1946, Jones llegó a la Fórmula 1 en 1975, en el Gran Premio de España. A lo largo de su carrera disputó 117 Grandes Premios y ganó 12 de ellos, todos con el equipo Williams. Su título de 1980 lo colocó en una lista de apenas dos australianos que lograron el campeonato mundial, junto a Jack Brabham. Se retiró de la competencia en 1986.
La rivalidad que quedó en la historia argentina
En América Latina, el nombre de Jones tiene una resonancia particular: fue el protagonista de uno de los conflictos internos más recordados de la F1, su enfrentamiento con Carlos Reutemann dentro del equipo Williams. La tensión entre ambos pilotos, que disputaron el campeonato de 1981, dejó una huella en la memoria del automovilismo argentino que trasciende décadas.
La Australian Grand Prix Corporation expresó sus condolencias por el fallecimiento de quien fue una figura central del deporte en su país.
Jones se va siendo todavía el último australiano en alzar un título mundial de F1. Ninguno, en más de cuatro décadas, pudo repetir lo que él hizo en 1980. Esa soledad en el podio de la historia dice más que cualquier elogio.






