Lula remontó 10 millones de votos con WhatsApp, fichas y reforma laboral: el manual que el peronismo ya estudia
La agencia Nordx reveló la estrategia detrás del balotaje más impactante de Brasil: digital + territorial + gobierno en tiempo real. Un modelo que mira a…
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía5 min de lectura
La remontada que reescribió las reglas del juego
Tres semanas. Diez millones de votos de diferencia. Ese es el número que convirtió la derrota de Lula en la primera vuelta en el triunfo más analizado de la política latinoamericana reciente.
El domingo 25 de octubre, Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo su cuarto mandato presidencial con el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro. Pero el dato que realmente importa está en el contraste: el 4 de octubre, Lula perdía por casi dos puntos. Tres semanas más tarde, acumulaba 64.256.232 sufragios contra 59.826.041. Una diferencia final de 4.430.191 votos.
Por primera vez desde el retorno de la democracia, un candidato revertió en balotaje un resultado adverso de primera vuelta en Brasil.
La máquina detrás del resultado
No fue magia electoral. Fue ingeniería política y comunicacional ejecutada por Nordx, la agencia brasileña que, junto al ministro de Comunicación Sidônio Palmeira, coordinó la campaña. El equipo estuvo encabezado por Raul Rabelo, Marcelo Kertész, Tiago César, Chico Kertész y Rafael Marroquim, quienes detallaron su trabajo ante un grupo de periodistas del que participó Infobae.
La premisa que ordenó todo: la historia de Lula ya no alcanzaba para ganar. A sus 80 años y en su séptima contienda presidencial, su trayectoria como símbolo era un activo devaluado frente a un electorado joven que lo conocía solo como presidente desde 2023, no como el metalúrgico y dirigente sindical que construyó su liderazgo durante décadas.
La respuesta fue reintroducirlo. Una de las piezas clave fue una adaptación del Rap do Silva, que narraba la vida de un trabajador brasileño cuya identidad solo se revelaba al final: era Lula. Además, el propio presidente adoptó formatos nativos digitales: videos grabados con celular, contenidos de circulación rápida, lenguaje de plataforma.
El Ejército de Lula: de 50.000 a 10 millones
El movimiento más disruptivo fue el canal de WhatsApp denominado Ejército de Lula, impulsado por el diputado André Janones. Pasó de 50.000 miembros a una comunidad de 10 millones de personas. La plataforma no solo distribuyó contenido: orientó a militantes hacia actividades presenciales y movilizaciones organizadas por el oficialismo.
Nordx bautizó este enfoque como figital: la fusión de acciones físicas y digitales como un sistema integrado, no como canales paralelos. El territorio y la pantalla operando en sincronía.
Gobierno como herramienta de campaña
Uno de los movimientos más audaces fue convertir decisiones de gobierno en munición electoral en tiempo real. El 25 de septiembre, Lula firmó la medida que prohibió las apuestas deportivas y casinos online —una política con 78% de respaldo popular, incluso entre el 70% de los votantes bolsonaristas—. El 6 de octubre, dos días después de la primera vuelta, las plataformas dejaron de operar.
La reforma laboral que eliminó el régimen 6x1 —seis días de trabajo por uno de descanso— fue aprobada por el Congreso y promulgada a mediados de octubre. El 21 de octubre, cuatro días antes del balotaje, Lula sancionó el programa Prospera MEI para pequeños emprendedores.
La lógica era precisa: mostrar que Lula tenía agenda de transformaciones por delante, y que su pasado era garantía de cumplimiento, no el argumento principal.
El ataque quirúrgico y la disputa del relato
La campaña también disputó el terreno narrativo. El debate público estaba dominado por controversias institucionales y judiciales —el Supremo Tribunal Federal, la amnistía, la censura— que beneficiaban al bolsonarismo. Nordx intentó desplazar ese eje hacia la economía cotidiana: salario, deuda, condiciones laborales.
En paralelo, el ataque al adversario fue selectivo y basado en episodios concretos: investigaciones por irregularidades en su despacho legislativo, vínculos con el Banco Master, y el homenaje de Bolsonaro a Adriano da Nóbrega, exintegrante de la Policía Militar vinculado a organizaciones criminales y acusado de homicidio. También se activó el frente del electorado femenino con declaraciones de Michelle Bolsonaro sobre conflictos familiares.
Lo que el peronismo ya está leyendo
Este manual no se queda en Brasil. Según Infobae, el peronismo observa la remontada de Lula como una oportunidad táctica frente al gobierno de Javier Milei. La combinación de narrativa renovada, infraestructura digital masiva, decisiones de gobierno sincronizadas con el calendario electoral y ataque basado en hechos concretos ofrece un modelo replicable.
La pregunta que queda abierta: ¿tiene el peronismo la disciplina estratégica para ejecutarlo, o solo tomará las partes cómodas del manual?
Puntos clave
- Lula sumó 10,4 millones de votos en 21 días; Bolsonaro solo 3,7 millones.
- El canal de WhatsApp Ejército de Lula creció de 50.000 a 10 millones de miembros.
- La prohibición de apuestas online tuvo 78% de respaldo, incluso entre votantes bolsonaristas.
- Nordx utilizó el concepto figital: integración de acciones físicas y digitales.
- El peronismo analiza esta estrategia como modelo ante el escenario electoral frente a Milei.


