La startup que recaudó $110M en 18 meses para blindar a las pymes contra la IA que las ataca
Inforcer cerró una Serie C de $50M liderada por Insight Partners y triplicó su valuación: la seguridad para pymes se convirtió en el negocio del momento.
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía3 min de lectura
Los ataques cibernéticos que antes tardaban meses en planificarse ahora se ejecutan en minutos. Para las pequeñas y medianas empresas, eso ya no es una alerta futura: es el presente.
Inforcer, startup fundada en Londres en 2023, cerró una ronda Serie C de $50 millones liderada por Insight Partners, con participación de Dawn Capital y Meritech Capital. En total, la compañía acumuló $110 millones en apenas 18 meses —tres rondas consecutivas— y más que duplicó su valuación entre la Serie B y la C.
El problema que nadie quería resolver
La mayoría de las pymes no puede costear un departamento de IT propio. La solución es subcontratarlo a proveedores de servicios gestionados (MSPs, por sus siglas en inglés). Inforcer construye el software que esos MSPs usan para administrar las cuentas de Microsoft 365 de todos sus clientes desde una sola plataforma.
Parece un nicho técnico y árido. Pero con la irrupción de la IA y la sofisticación de los ataques, ese nicho se convirtió en terreno fértil para el capital de riesgo.
Según el cofundador y CEO Jamie Daum, el negocio crece al 300% interanual. La velocidad de las rondas refleja exactamente eso: "Las amenazas cibernéticas y la IA continuaron evolucionando rápidamente", explicó Daum a TechCrunch.
IA para atacar, IA para defenderse
El riesgo que preocupa a Inforcer no es solo externo. Los atacantes ya usan inteligencia artificial para analizar vulnerabilidades empresariales y modelos de lenguaje para construir correos de phishing más convincentes. William Connor, cofundador y chief community officer, lo resumió con precisión: "Para las pymes, eso significa enfrentar amenazas más automatizadas, más escalables y más difíciles de defender que todo lo que vimos antes".
Pero también existe un riesgo interno que pocas empresas están midiendo: el uso no autorizado de herramientas de IA por parte de los propios empleados. Inforcer lanzó Shadow AI Detection, una funcionalidad que detecta exactamente eso —cuándo alguien en la organización usa una herramienta de IA sin autorización corporativa— junto con un sistema de detección y respuesta a amenazas en tiempo real.
El modelo de negocio que viene
Hasta ahora, Inforcer cobraba por cliente gestionado. Con los nuevos productos, la compañía migra a un modelo por usuario, más alineado con la forma en que los MSPs venden sus servicios. Y ya anticipan el siguiente paso: precios por consumo o por token, a medida que la plataforma incorpore más capacidades de IA.
En cuanto a la competencia con Microsoft, la postura de Connor es clara: "Nos vemos como complementarios a Microsoft, no como competidores". El argumento tiene lógica: Microsoft históricamente apunta a grandes empresas, dejando a los proveedores especializados el espacio de las pymes.
La expansión en Estados Unidos es la próxima jugada.
La pregunta que queda abierta es cuántas pymes latinoamericanas están gestionando su Microsoft 365 —y su exposición a la IA— con la misma infraestructura de hace cinco años. Para los atacantes, esa brecha ya es una oportunidad.






