La economía como reloj electoral: el Gobierno apuesta al 4% mensual para llegar bien a 2027
Casa Rosada detecta señales preelectorales en el Congreso y acelera medidas de crédito y salario para que la recuperación llegue a los bolsillos antes de que…
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía4 min de lectura
El reloj ya corre
La recuperación es «casi imperceptible» hoy, pero el Gobierno la proyecta como la clave de su supervivencia política. La reelección de Javier Milei en 2027 depende de un solo factor: que el programa económico se traduzca en bienestar concreto antes de que el ciclo electoral termine de fragmentar el Congreso.
Una fuente oficial admitió ante Infobae que el crecimiento recién se volverá visible hacia fin de año, con una proyección de 4% mensual de actividad para diciembre. Hasta entonces, el Gobierno gestiona expectativas mientras acelera señales al mercado.
Crédito, salario y la presión sobre Caputo
Dos movimientos simultáneos revelan la urgencia. El ministro Luis Caputo lanzó un programa para estimular el mercado de créditos hipotecarios, reconociendo que el acceso a la vivienda figura entre las principales demandas sociales. En paralelo, la Secretaría de Trabajo evalúa impulsar un salario mínimo garantizado superior al millón de pesos durante las negociaciones de convenios colectivos.
Son señales pragmáticas en un gobierno que se define por la ortodoxia. Pero el propio Milei pone el límite: «No voy a traicionar mis ideas en pos del resultado electoral», repitió ante ministros, legisladores y alumnos de la ORT, generando una polémica interna.
El Congreso se mueve antes de tiempo
Casa Rosada detectó lo que define como un «adelantamiento de los tiempos electorales» en el Congreso. La señal de alerta llegó cuando la oposición logró 133 votos para instalar en la agenda parlamentaria la prórroga de la emergencia en discapacidad y la problemática del endeudamiento familiar, temas que el oficialismo no pudo bloquear.
«Es una alerta. No preocupa, pero sí nos levanta una leve alarma. Es parte del comienzo del proceso preelectoral», reconoció un alfil oficialista. Los más pragmáticos del bloque lo minimizan: «Era la votación más fácil que tenían, había muy poco costo político».
En el Senado, el bloque de los 44 ya sufrió la fuga de los senadores santacruceños y podría perder más integrantes. El vice del cuerpo legislativo del partido, Martín Menem, sintetizó el estado de ánimo oficial: «La foto de hoy no me gusta, pero es mucho mejor que la foto de ayer».
La reforma electoral y el tablero de alianzas
El desafío más complejo del trimestre es la reforma electoral, que podría tratarse en octubre. Patricia Bullrich dejó abierta la posibilidad de eliminar o suspender las PASO, con un argumento de gestión: «Lo que no queremos es que se acorte cuatro meses el Gobierno».
Diego Santilli, operador clave en este frente, ya recibió a los gobernadores de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos para mapear acuerdos territoriales. La mesa técnica PRO-LLA revisó los 17 distritos donde aspiran a cerrar alianzas, aunque la foto generó malestar en el sector de Santiago Caputo, ausente de la negociación.
La ecuación que nadie puede ignorar
El diagnóstico interno es claro: «Si logramos generar expectativas, la economía mejora y los proyectos dan sus frutos, vamos a andar bien», según un integrante del Gabinete. El problema es que las expectativas tienen plazos y la política no siempre espera.
El reloj económico y el reloj electoral ya corren en paralelo. Y en el oficialismo saben que los resultados de uno definirán el margen del otro.






