Santilli negocia en silencio la muerte de las PASO: qué piden los gobernadores a cambio y qué se juega en 2027
El jefe de Gabinete acelera reuniones reservadas con mandatarios provinciales para eliminar las primarias antes del año electoral clave.
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía3 min de lectura
La reforma electoral más ambiciosa del gobierno de Milei se está cocinando lejos de las cámaras. Diego Santilli, jefe de Gabinete, lleva semanas en modo negociador intensivo: reuniones bilaterales, compromisos en reserva y un objetivo concreto sobre la mesa.
Eliminar —o al menos suspender— las PASO antes de 2027. El mecanismo, según el Ejecutivo, es condición indispensable para sostener la estrategia electoral de cara a la reelección de Javier Milei.
El mapa de aliados y resistencias
No todos los gobernadores leen el mismo tablero. Según fuentes consultadas por medios nacionales, Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Marcelo Orrego (San Juan) y Alfredo Cornejo (Mendoza) expresaron respaldo a la iniciativa. Leandro Zdero (Chaco) también se alineó desde el inicio.
Del otro lado, Osvaldo Jaldo (Tucumán) se opone. Y Maximiliano Pullaro (Santa Fe) propone una posición intermedia: solo suspender las PASO, no eliminarlas de forma definitiva.
Esa distinción no es menor. Legisladores dialoguistas advierten que el Senado difícilmente reúna los votos para una eliminación permanente —en parte porque el esquema de listas múltiples podría beneficiar al peronismo—, lo que convierte a la suspensión en la salida más viable políticamente.
Qué ofrece el Gobierno a cambio
La negociación no es unilateral. El Ejecutivo habría planteado un esquema de acuerdos electorales en el que los aliados provinciales conservan su identidad propia en las categorías legislativas locales. En otras palabras: apoyo legislativo en el Congreso a cambio de autonomía electoral en sus distritos.
Santilli intensificó las rondas en junio y julio de 2026, recibiendo en la Casa Rosada a mandatarios de distintas provincias con el objetivo de sumar voluntades antes de que el calendario electoral apriete.
Lo que viene
El Gobierno apunta a cerrar una buena parte de las reformas antes del año electoral. Si logra los votos, las reglas del juego para 2027 cambiarían de fondo: sin PASO, la oferta política se concentra, los partidos pequeños pierden oxígeno y la dispersión del voto se reduce.
La pregunta que nadie termina de responder es si el Senado acompañará. Y si no lo hace, qué tan lejos está el Gobierno dispuesto a llegar para conseguirlo.






