El oficialismo cedió ante la oposición en Diputados: dará quórum para no perder el control de la agenda
Tras intentar frenar la sesión, La Libertad Avanza decidió bajar al recinto el miércoles 9 para disputar desde adentro el debate sobre discapacidad y morosidad.
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía2 min de lectura
El oficialismo parpadeó. Después de intentar desactivar la sesión especial convocada por la oposición, el bloque libertario decidió de última hora presentarse en el recinto para no quedar afuera del juego.
La sesión está fijada para el miércoles 9 de septiembre a las 12 en la Cámara de Diputados. En la agenda: la prórroga de la emergencia en discapacidad —que vence a fin de año— y proyectos vinculados al endeudamiento y la morosidad de las familias.
La vuelta de página del oficialismo
La decisión se tomó en una reunión convocada en el despacho del presidente de la Cámara, Martín Menem, con bloques aliados como PRO, UCR y Argentina Federal. El objetivo: evitar lo que puertas adentro describieron como un "golpe político", según fuentes del propio espacio.
Como contraparte, el oficialismo fijó un cronograma para dictaminar ambos temas antes del 30 de septiembre, anticipándose así a los plazos que la oposición quería imponer.
Qué quiere cada lado
La oposición —que reúne a Unión por la Patria, Provincias Unidas, Argentina Federal, Coalición Cívica, Encuentro Federal, Elijo Catamarca y el Frente de Izquierda— no busca aprobar proyectos en esta sesión. Su objetivo es emplazar a las comisiones a fijar fechas de dictamen, obligando al oficialismo a cumplir plazos desde los espacios que controla.
Los bloques críticos desconfían de la propuesta oficial de abrir las comisiones de Finanzas y Discapacidad como mecanismo dilatorio para empalmar con el debate presupuestario.
El oficialismo, por su parte, afirma que el Gobierno ya cumple con lo dispuesto por la Justicia en materia de discapacidad y que en morosidad evalúa medidas que no comprometan el equilibrio fiscal. Asegura además contar con las 95 bancas necesarias para sostener eventuales vetos presidenciales.
El detalle que cambia el tablero
El PRO mantuvo su posición: no dará quórum. Eso significa que el armado oficialista para controlar el debate depende de una coalición más acotada y del peso de cada voto aliado.
Si la oposición impone la hoja de ruta que busca, el Gobierno deberá dictaminar en plazos que no eligió. El miércoles define quién manda la agenda legislativa en lo que queda del año.






