El peronismo unido contra las PASO: la jugada que puede rediseñar el tablero electoral de 2027
Kicillof y Máximo Kirchner se sentaron juntos por primera vez en meses. El PJ busca bloquear la eliminación de las primarias y recuperar iniciativa opositora.
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía3 min de lectura
La unidad peronista no es ideológica. Es táctica. Y por ahora, alcanza.
Tras meses de fracturas públicas, referentes del Partido Justicialista acordaron una estrategia común centrada en un objetivo concreto: defender las PASO y bloquear cualquier intento del Gobierno de eliminarlas o suspenderlas antes de 2027.
El encuentro que nadie esperaba
Axel Kicillof y Máximo Kirchner se reunieron después de meses de distancia —su último contacto previo había sido en octubre de 2025—, según consignan fuentes del espacio. El acercamiento, calificado por analistas como «forzado», se produjo en el marco de lo que ya se denomina «El Grupo de los 10», un espacio de coordinación que hizo su debut formal y fijó como primera bandera la defensa del sistema de primarias, de acuerdo con La Nación.
Sergio Massa también ocupa un lugar central en este reagrupamiento. Su rol como articulador entre corrientes que hasta hace poco se ignoraban —o se atacaban— es uno de los factores que explica que el acuerdo haya prosperado, al menos en esta primera instancia.
La apuesta parlamentaria
El PJ no solo acordó un discurso: delineó una estrategia parlamentaria para trabar las iniciativas del Gobierno en el Congreso, con foco en bloquear la eliminación o suspensión de las PASO. La movida incluye gestiones para sumar a gobernadores peronistas a la coalición opositora, lo que ampliaría el peso territorial del bloque, según fuentes relevadas por medios especializados.
En paralelo, dirigentes y sindicalistas peronistas se reunieron el 13 de agosto en la Ciudad de Buenos Aires para expandir la estructura del Movimiento Derecho al Futuro, incorporando nuevos sectores sociales y gremiales, con Kicillof como figura de referencia de cara a 2027.
Lo que el Gobierno lee distinto
Desde el oficialismo, la lectura es otra. El Gobierno relativiza la solidez de esta unidad y mantiene su intención de eliminar las PASO, aunque reconoce que la iniciativa enfrenta resistencia real en el Congreso. La estrategia oficial apuesta a que las diferencias internas del PJ terminen por erosionar cualquier frente común.
No es una apuesta irrazonable: las fuentes coinciden en que las diferencias entre las corrientes del peronismo siguen siendo profundas. Lo que las contiene, por ahora, es un enemigo compartido y un calendario electoral que se acerca.
La pregunta que define todo
Si las PASO caen —por ley, por acuerdo o por decreto—, el paraguas bajo el cual el peronismo disimula sus fracturas desaparece. Sin primarias que administrar juntos, cada sector tendría incentivos para competir por separado. La supervivencia de esa unidad está, paradójicamente, atada a la supervivencia de las mismas reglas electorales que el Gobierno quiere eliminar.
¿Puede el PJ sostener la cohesión si pierde esa palanca? La respuesta a esa pregunta es, probablemente, la variable más importante del juego político que viene.





