El Papa en Luján parte el mapa político: Kicillof reparte 350 lugares y Milei manda enviados a territorio opositor
La misa del 11 de noviembre en la Basílica de Luján se convierte en un tablero de poder: el peronismo anfitrión, la Casa Rosada presente y negociaciones por…
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía2 min de lectura
El escenario que nadie puede ignorar
Cuando el Papa León XIV celebre misa en la Basílica Nuestra Señora de Luján el miércoles 11 de noviembre a las 10:00, la liturgia será solo una parte del evento. El otro ritual —el político— ya empezó.
El gobernador Axel Kicillof y el intendente Leo Boto son los anfitriones formales. Tienen en sus manos entre 300 y 350 plazas para distribuir invitaciones, según fuentes consultadas por La Nación.
Quién se sienta y quién queda afuera
La lista de Kicillof no será un catálogo de lealtades peronistas. Según la información disponible, las invitaciones apuntarían a toda la dirigencia política bonaerense, sin distinción de partido, una decisión que amplía el espectro y complica las negociaciones internas.
Mientras tanto, el gobierno de Javier Milei no estará ausente. La Casa Rosada enviará representantes a la ceremonia, aunque la presencia peronista será numéricamente mayor dado el rol anfitrión de la provincia.
La tensión de fondo
Luján es, en este contexto, mucho más que una ciudad religiosa. Es territorio opositor donde el oficialismo nacional debe aparecer sin quedar marginado de una imagen histórica. Y el peronismo bonaerense, que controla los accesos, tiene que decidir cuánto espacio le cede a quienes compiten con él electoralmente.
Las negociaciones para ampliar los cupos siguen abiertas. Lo que se defina en los próximos días dirá más sobre el estado real de la política argentina que cualquier declaración pública.






