El oficialismo sacrifica la Ley de Tierras para salvar el DNU 70: una jugada que puede salir mal
La Libertad Avanza mueve fichas a contrarreloj: propone reponer límites a la extranjerización de tierras para desactivar la sesión opositora del 15 de octubre.
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía4 min de lectura
El Gobierno está dispuesto a ceder terreno —literalmente— para no perder una batalla mayor.
Ante la inminente sesión especial convocada por la oposición para el 15 de octubre, el oficialismo lanzó una maniobra de alto riesgo: proponer la reincorporación de restricciones a la compra de tierras rurales por extranjeros, una norma que el propio Gobierno derogó al asumir.
La jugada: frenar al oponente con su propia agenda
Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, lidera el operativo para incorporar nuevas limitaciones a la adquisición de tierras por parte de extranjeros dentro del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que ya obtuvo media sanción en el Senado hace dos meses, según informó La Nación.
El objetivo es claro: desincentivar a los diputados dialoguistas que podrían sumarse al quórum opositor. Para rechazar el DNU 70/2023, la oposición necesita reunir 129 legisladores.
Un plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General fue convocado para el miércoles 14 de octubre a las 16 horas —24 horas antes de la sesión— para discutir la incorporación, según fuentes legislativas.
La concesión que el Gobierno no termina de aceptar
El oficialismo estaría dispuesto a restituir límites porcentuales a la extranjerización de tierras rurales, aunque no convalidaría el tope de 1.000 hectáreas en zonas núcleo que establecía la ley original, de acuerdo con la información disponible.
Es una concesión parcial que revela la magnitud de la presión: el mismo gobierno que derogó la Ley de Tierras como parte de su desregulación fundacional ahora evalúa resucitarla, aunque con forma propia.
La Corte, como variable oculta
El escenario se complejiza con un actor inesperado. La Corte Suprema redujo de 72 a 24 horas el plazo para consentir la integración de la causa con dos conjueces y quedó en condiciones de avanzar con una definición sobre la cautelar contra el DNU 70/23.
El 29 de septiembre, el máximo tribunal ya había dejado sin efecto una medida cautelar que mantenía la vigencia de la Ley de Tierras, movimiento que empujó a la oposición a acelerar su convocatoria. Ahora, el oficialismo espera que una definición judicial le quite urgencia a la sesión.
Lo que no cambia
La oposición avisa que no bajará la cita del jueves, independientemente de las maniobras legislativas del oficialismo.
El interrogante real no es si habrá sesión el 15 de octubre. Es si el Gobierno logrará que le falten los votos —y si el precio político de la maniobra no termina siendo más alto que el decreto que quiso proteger.
Puntos clave
- La oposición convocó una sesión especial para el 15 de octubre para rechazar el DNU 70/2023, que derogó la Ley de Tierras.
- El oficialismo propone reponer restricciones a la extranjerización de tierras dentro del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada para desactivar el quórum.
- Martín Menem lidera la maniobra; se convocó un plenario de comisiones para el miércoles 14 a las 16 horas.
- El Gobierno no convalidaría el tope de 1.000 hectáreas en zonas núcleo de la ley original.
- La Corte Suprema redujo plazos procesales y podría emitir una definición sobre la cautelar antes de la sesión.
- La oposición necesita 129 diputados para rechazar el decreto y avisa que no cancela la sesión.






