Gobernadores del Norte Grande presionan al Gobierno: energía, PASO y 2027 en la mesa
El clima electoral se aceleró: diez provincias negocian fondos, reformas y acuerdos con un oficialismo que necesita votos en el Congreso.
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía3 min de lectura
El tablero político argentino se movió antes de lo esperado. Las negociaciones entre el Gobierno nacional y los gobernadores del Norte Grande ya no giran solo en torno a obras o partidas: ahora incluyen condiciones electorales de cara a 2027, y eso cambia la naturaleza del juego.
El precio de cada voto legislativo
Este martes, Diego Santilli —el funcionario que opera centralmente en las tratativas con las provincias— recibió junto a Luis Caputo y funcionarios de Energía a representantes del bloque regional de diez provincias, según consigna Infobae. El tema central: una propuesta de tarifas diferenciadas para el consumo eléctrico en zonas cálidas, presentada como compensación por el proyecto de reducción de subsidios al gas en zonas frías, frenado en el Senado desde mayo.
El esquema es claro: el Ejecutivo necesita respaldo legislativo para iniciativas clave —la eliminación de las PASO y la segunda entrega de Inocencia Fiscal en Diputados, entre otras— y los gobernadores lo saben. Las demandas van desde partidas discrecionales y atención a cajas jubilatorias hasta definiciones sobre arquitectura electoral en cada distrito.
Un bloque que no es uniforme
El Norte Grande es heterogéneo por definición. Dos radicales con buen vínculo con la Casa Rosada —el chaqueño Leandro Zdero y el jujeño Carlos Sadir— conviven con dos peronistas de oposición dura —el formoseño Gildo Insfrán y el riojano Ricardo Quintela— y tres exponentes del peronismo dialoguista: el tucumano Osvaldo Jaldo, el catamarqueño Raúl Jalil y el salteño Gustavo Sáenz.
Son precisamente en estas tres últimas provincias donde el kirchnerismo podría operar con más fuerza de cara a la batalla nacional de 2027. Jaldo y Sáenz deben resolver cuestiones legales para competir por la reelección; Jalil enfrenta compromisos internos propios. El PJ/K, que impulsó las PASO históricamente, ahora apuesta a mantenerlas como herramienta para dirimir su interna —en principio entre Axel Kicillof y el sector de CFK.
Las fichas que mueve La Libertad Avanza
En paralelo, circulan versiones sobre condicionamientos libertarios para cerrar acuerdos electorales en provincias "amigas": cargos de vicegobernador, ministerios locales, intendencias y lugares en listas provinciales y nacionales. Esas demandas son atribuidas a oficinas "karinistas", según la misma fuente, y funcionan más como señal de posición negociadora que como reflejo de poder real.
Solo dos gobernadores del bloque quedan fuera del juego electoral inmediato: el correntino Juan Pablo Valdés y el santiagueño Elías Suárez, ambos asumidos en 2025 con mandato desacoplado del calendario general.
Lo que está en juego realmente
La dinámica que se instala no es nueva, pero su intensidad sí. Los gobernadores ya no negocian solo apoyo a proyectos puntuales: exigen que La Libertad Avanza no adopte movidas que pongan en riesgo sus propios planes electorales locales.
La reforma electoral —especialmente la eliminación de las PASO— es el nudo más tenso. Y la resolución del tema energético, aunque técnicamente acotada, funciona como test de hasta dónde el Gobierno está dispuesto a ceder para construir mayorías. La respuesta a esa pregunta definirá buena parte del mapa legislativo de los próximos meses.






