Más métricas, el mismo problema: el Samsung Galaxy Watch9 mide todo pero no lo resuelve
Samsung sumó seis nuevas funciones de salud al Watch9, pero su revisor en Wired concluye que más datos no equivalen a mejores decisiones.
Por Ariel Serato · Cofundador y editor de IA y Tecnología3 min de lectura
Medir más no es lo mismo que saber más. Esa es la tensión central del nuevo Samsung Galaxy Watch9: un smartwatch que acumula métricas de salud a un ritmo que supera su utilidad real.
Lanzado este verano junto al Galaxy Watch Ultra2, el Watch9 llega con seis nuevas funciones de salud: Hearing, Vitals, Sleep Apnea, Daily Cardio Load, Fitness Index y Heart Health Score. El problema, según la reseña de Wired tras dos semanas de uso, es que la acumulación de puntajes no reemplaza la profundidad. "Soy escéptico de convertir mediciones fisiológicas en un único número", escribe el revisor.
Lo que sí funciona
Entre las incorporaciones genuinamente útiles, Vitals monitorea durante el sueño saturación de oxígeno, frecuencia cardíaca, variabilidad, frecuencia respiratoria y temperatura de la piel. Tras siete noches de calibración, el dispositivo alerta sobre desvíos de los parámetros personales del usuario. La función de Sleep Apnea, con aprobación de la FDA, detecta señales asociadas a trastornos respiratorios durante el descanso.
El procesador Snapdragon Wear Elite de Qualcomm mejora el rendimiento del CPU y la GPU, y la experiencia de uso es fluida. Wear OS 7 suma widgets personalizables y, por primera vez en la línea Galaxy, el comando raise-to-talk para el asistente Gemini de Google —una funcionalidad que el Pixel Watch ya tenía desde hace dos generaciones.
Lo que no termina de convencer
El Heart Health Score, pensado para evaluar el sistema circulatorio, requiere calibración con un tensiómetro externo. Un requisito que, según el revisor, la mayoría de los usuarios no cumplirá —especialmente cuando Apple Watch y Oura detectan hipertensión potencial sin ese paso adicional.
La batería también genera ruido. La variante de 40 mm pasó de 325 mAh a 390 mAh, pero la autonomía real se mantiene en torno a las 25 horas con pantalla siempre activa —sin mejora respecto al Watch8—. La recarga completa toma alrededor de 100 minutos, frente a los 45 minutos del Pixel Watch 5.
El precio de entrada es de 80 dólares, disponible en tamaños de 40 mm y 44 mm. Para quienes ya tienen un Galaxy Watch8, la actualización no se justifica. Para quienes vienen de modelos más antiguos o ingresan al ecosistema Samsung, es la mejor opción disponible dentro de esa familia.
La pregunta que deja el Watch9 no es si Samsung puede agregar más funciones —claramente puede. Es si alguna vez decidirá profundizar las que ya tiene en lugar de seguir apilando puntajes que nadie termina de interpretar.






