El Mar Negro en llamas: la guerra entre Rusia y Ucrania le sube el precio al pan del mundo y Argentina sale ganando
Los ataques en puertos clave de la región disparan el trigo, el maíz y el girasol. El agro argentino observa una oportunidad histórica mientras las…
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía3 min de lectura
Los mercados de granos no mienten: tres semanas consecutivas de ganancias en el trigo internacional dicen todo sobre lo que está pasando en el Mar Negro.
La escalada entre Rusia y Ucrania dejó de ser solo una crisis geopolítica para convertirse en el principal motor alcista de los precios agrícolas globales. Los ataques sobre infraestructura portuaria en Odesa y las restricciones crecientes en Novorossiysk complicaron severamente las exportaciones de ambos países, que son los principales productores mundiales de trigo.
El daño en la cadena es concreto
Ucrania mantiene ataques sostenidos sobre embarcaciones rusas, mientras Rusia bombardea la infraestructura portuaria ucraniana. El resultado: no hay avances en la reapertura del Mar de Azov y la percepción de riesgo se mantiene en niveles elevados, lo que obliga a los importadores a diversificar proveedores con urgencia.
Más grave aún: los ataques ucranianos a la logística rusa de combustibles están reduciendo la disponibilidad de diésel para la cosecha rusa —o elevando su costo a niveles prohibitivos—. Mover granos por el Mar de Azov hacia puertos del Mar Negro se volvió peligroso: en las últimas semanas, una docena de barcos con suministros energéticos fueron alcanzados por drones ucranianos.
En los mercados europeos, el impacto ya es visible: el trigo blando subió a 204 euros por tonelada y el maíz a 224 euros en la sesión de la Lonja de León.
La ventana argentina
Mientras el conflicto cierra rutas, Argentina abre las suyas. El trigo nuevo (A3) recuperó 20 dólares en apenas 15 días, llegando a 227 dólares la tonelada. La señal es directa: la prima de riesgo del Mar Negro se traslada al precio local.
Pero el dato más estratégico está en el girasol. La absorción externa está en máximos históricos y las exportaciones de aceites vegetales en 2026 superarían las 4,7 millones de toneladas, rompiendo el techo del año anterior para embarques argentinos de aceite de soja y girasol. Ucrania, el jugador dominante en aceite de girasol, está en el ojo de la tormenta: eso crea un vacío que Argentina puede llenar.
Qué sigue
La incertidumbre sobre las exportaciones de granos desde la región del Mar Negro es el principal factor alcista para los precios, y no hay señales de que el conflicto se desescale en el corto plazo. Para los exportadores argentinos, cada semana que se prolongue la guerra es una semana más de ventaja competitiva en los mercados internacionales.
La pregunta que nadie en el agro debería ignorar: ¿hasta dónde puede llegar esta corrección de precios, y cuánto tiempo durará la ventana?
Puntos clave
- El trigo registró tres semanas consecutivas de alzas internacionales, traccionado por el conflicto en el Mar Negro.
- Ataques en Odesa y Novorossiysk complican las exportaciones de Rusia y Ucrania, los dos principales productores mundiales de trigo.
- El trigo nuevo en Argentina (A3) subió 20 dólares en 15 días, alcanzando los 227 dólares por tonelada.
- Las exportaciones argentinas de aceites vegetales en 2026 superarían las 4,7 millones de toneladas, un récord histórico.
- La posición dominante de Ucrania en aceite de girasol está amenazada, lo que abre oportunidades directas para Argentina.






