319 extensiones de Chrome con 13 millones de descargas secuestran tus búsquedas en silencio
Una investigación detectó 319 complementos maliciosos en la Chrome Web Store que redirigen consultas a servidores externos para generar ingresos publicitarios.
Por Ariel Serato · Cofundador y editor de IA y Tecnología3 min de lectura
Millones de usuarios de Chrome llevan semanas —o meses— buscando en internet a través de servidores que no controlan y que registran cada consulta que escriben. No lo saben. Nadie les avisó.
Una investigación de seguridad identificó 319 extensiones maliciosas activas en la Chrome Web Store con 13,4 millones de descargas acumuladas. El hallazgo fue realizado por John Tuckner, investigador de Socket, y difundido por BleepingComputer.
El mecanismo: invisible y rentable
Las extensiones explotan una función nativa de Chrome llamada chrome_settings_override, que permite modificar el motor de búsqueda predeterminado del navegador. Una vez instaladas, interceptan cada consulta del usuario y la redirigen a través de servidores controlados por los operadores de la campaña antes de enviarla a Bing o Yahoo.
El negocio es simple: los operadores utilizan identificadores de socios de sindicación para atribuirse el tráfico redirigido y cobrar por cada búsqueda generada, según Tuckner. Es publicidad encubierta a escala masiva.
Lo que hace más peligroso al esquema es su flexibilidad. Aunque hoy las redirecciones apuntan a buscadores conocidos, los mismos servidores intermedios podrían redirigir mañana hacia sitios de phishing, páginas fraudulentas o descargas maliciosas, advirtió el investigador.
El disfraz: PDF, IA y seguridad
Las extensiones no se presentan como herramientas de espionaje. Se anuncian como convertidores de PDF, asistentes de búsqueda con inteligencia artificial o complementos de navegación segura —exactamente las categorías que un usuario profesional instalaría sin pensarlo dos veces.
Esta táctica no es nueva, pero su escala sí. En abril, Tuckner había detectado 57 extensiones relacionadas con la misma práctica con seis millones de descargas. En seis meses, la operación se multiplicó por cinco en número de complementos.
El estado actual y lo que sigue
Al momento de publicarse el informe, muchas de las extensiones identificadas ya habían sido retiradas de la Chrome Web Store. Sin embargo, la investigación advierte que nuevos complementos vinculados a la misma red pueden reaparecer.
La recomendación de Tuckner es concreta: instalar solo extensiones de desarrolladores verificables, revisar qué permisos solicita cada complemento —especialmente acceso al motor de búsqueda o al historial de navegación— y, ante cualquier cambio no autorizado en el buscador predeterminado, revisar y eliminar extensiones no reconocidas.
La pregunta que queda abierta es cuántas operaciones similares permanecen activas sin que ningún investigador las haya detectado todavía.


