Milei atacó a Lula y el peronismo se unió: Brasil mueve el 14% de las exportaciones argentinas
Las críticas del Presidente a su par brasileño y la visita del FMI dieron al PJ fragmentado un argumento común: los costos económicos de la confrontación…
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía3 min de lectura
El riesgo no es solo político. Es comercial, industrial y laboral.
Las declaraciones del presidente Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva —a quien llamó "ladrón" y "presidiario"— desencadenaron en 48 horas lo que meses de negociación interna no habían logrado: un peronismo unificado en un mismo discurso. El catalizador no fue la ideología sino el dato duro: Brasil concentra el 14% de todas las exportaciones argentinas, según precisó el dirigente Guillermo Michel.
El argumento que los unió
Desde Axel Kicillof hasta el Frente Renovador de Sergio Massa, pasando por el PJ Federal y La Cámpora, la respuesta fue consistente en tono y en fondo. "Con estas provocaciones, Milei pone en riesgo inversiones, exportaciones, miles de puestos de trabajo y los intereses de la Argentina", sostuvo el gobernador bonaerense.
Massa y su espacio remarcaron que de la relación bilateral dependen miles de pymes, industrias y empleos. La sanjuanina Natalia de la Sota fue más directa: "la inaceptable seguidilla de insultos es una conducta irresponsable que no representa al pueblo argentino".
Lo notable no fue la crítica a Milei —eso es habitual— sino la coincidencia de argumentos entre sectores que raramente alinean posiciones públicas.
El FMI como segundo frente
La visita de Kristalina Georgieva sumó un segundo eje de convergencia. Máximo Kirchner, líder de La Cámpora, interpretó la presencia de la titular del Fondo como una señal de que "la economía argentina ya no puede explicar por sí misma" las certezas que el mercado necesita, y afirmó que Georgieva "gobierna el país" pese a no conocer su cultura ni su territorio.
Carlos Bianco, jefe de Gabinete bonaerense, fue categórico: "El FMI nunca trajo nada bueno para la Argentina desde 1956".
En ese marco, Kirchner presentó un proyecto de ley para devolver al Congreso la decisión sobre el endeudamiento externo, diferenciando la cuota regular del excedente negociado políticamente en la era Macri. Una iniciativa que coincide con posiciones previas del propio Michel, lo que sugiere que hay más piso de acuerdo técnico del que el PJ suele mostrar en público.
Lo que queda abierto
El peronismo encontró dos temas —Brasil y el FMI— que funcionan como pegamento circunstancial. Pero la pregunta que el propio artículo plantea es la de fondo: ¿alcanza la reacción ante provocaciones externas para construir un programa común de cara a 2027, o estas coincidencias se evaporan cuando el ruido baja?
Para el mundo de los negocios, el dato relevante es otro: cualquier escalada en la tensión con Brasil no es un problema de política exterior abstracta. Es un riesgo directo para la cadena exportadora argentina.






