Hong Kong divide a la mitad su impuesto a traders y apunta a Jane Street y Citadel: la movida que reordena el mapa financiero global
Hong Kong recorta al 8,25% el impuesto a traders de commodities y evalúa extender los beneficios a firmas como Jane Street y Citadel Securities.
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía3 min de lectura
La mitad del impuesto. Esa es la oferta concreta que Hong Kong pone sobre la mesa para atraer a los grandes jugadores del trading global.
La ciudad redujo la tasa impositiva sobre ganancias de traders de commodities físicos del 16,5% estándar al 8,25%, en un esquema que cubre sectores clave como commodities mineros y apunta a que firmas globales establezcan o expandan operaciones locales.
El siguiente paso: firmas de alta frecuencia en la mira
Pero la apuesta no termina ahí. Según reportó el Financial Times, citado por Bloomberg, los reguladores de Hong Kong evalúan incluir en este nuevo régimen fiscal a firmas de trading como Jane Street y Citadel Securities —dos de los operadores más influyentes del mercado global—, que aún no estaban contempladas en el esquema original.
El plan ya incluía exenciones sobre comisiones de desempeño (carried interest) para empresas de capital privado, capital de riesgo y fondos de cobertura. La extensión a firmas de trading puro representaría una escalada significativa en la estrategia de atracción de capital.
El proyecto de ley ya avanza en el Legislativo
El Inland Revenue (Amendment) (Preferential Tax Regimes for Funds, Family-owned Investment Holding Vehicles and Carried Interest) Bill 2026 fue publicado a mediados de junio y pasó a segunda lectura en el Legislco el 24 de junio, con expectativas de aprobación antes de fin de año, según KPMG citado por el South China Morning Post.
El sector marítimo también entra en el paquete: la legislación propone una tasa concesionaria opcional del 15% para empresas de shipping, una medida que ya cuenta con el respaldo de la Asociación de Armadores de Hong Kong.
Por qué esto importa más allá de Asia
Hong Kong no está haciendo política fiscal doméstica. Está compitiendo de frente con Singapur, Dubái y otros centros financieros por el flujo de capital y talento que la incertidumbre global está redistribuyendo.
Si firmas como Jane Street y Citadel —con operaciones que mueven billones de dólares en volumen diario— anclan presencia en la ciudad, el efecto de arrastre sobre el ecosistema financiero regional puede ser considerable.
La pregunta que queda abierta: ¿cuántos centros financieros latinoamericanos tienen hoy una respuesta competitiva a este tipo de arquitectura fiscal?






