El BCRA quiere bajar el costo financiero de los comercios creando un mercado abierto de cupones de tarjeta
El Banco Central estudia habilitar la negociación competitiva de cupones de crédito para que los comercios accedan a liquidez anticipada con menores tasas.
Por Ariel Serato · Cofundador y editor de IA y Tecnología3 min de lectura
Miles de comercios pagan un precio silencioso cada vez que necesitan cobrar antes de tiempo. El Banco Central quiere cambiarlo.
El BCRA trabaja en un proyecto para crear un circuito abierto de negociación de cupones de tarjetas de crédito, una iniciativa que busca reducir el costo financiero que soportan los negocios cuando necesitan adelantar el cobro de sus ventas.
El problema que el BCRA quiere resolver
Bajo el esquema actual, cuando un comercio concreta una venta con tarjeta de crédito, no recibe el dinero de inmediato: debe esperar entre 8 y 18 días para que la entidad pagadora acredite los fondos, según el tipo de actividad o la condición del negocio.
En ese período, muchos locales necesitan liquidez para cubrir gastos corrientes —mercadería, proveedores, salarios, alquileres— y recurren al descuento financiero: ceden el derecho de cobro del cupón a cambio de recibir el dinero antes, resignando una parte del monto total. El problema es que hoy hay pocas alternativas para hacer esa operación, lo que limita la competencia y encarece el costo.
Cómo funcionaría el nuevo mercado
La propuesta conserva esa lógica de descuento, pero introduce un cambio central: habilitar un mercado abierto donde distintos oferentes compitan por financiar esos cupones y ofrezcan mejores condiciones a los comercios. La expectativa oficial es que esa presión competitiva baje las tasas y que los negocios retengan una porción mayor del dinero de sus ventas.
El mecanismo es similar al descuento de un cheque, con una diferencia que el BCRA considera clave: en el caso de los cupones de crédito, el deudor final es una entidad bancaria, lo que reduce el riesgo de cobro y, en teoría, justifica condiciones más favorables para el comercio.
A modo de ejemplo, una compra en tres cuotas generaría tres cupones con vencimientos mensuales distintos. El comercio podría transferir cada uno por separado antes de la fecha de acreditación y obtener liquidez anticipada de forma escalonada.
La escala del mercado en juego
El volumen que está detrás de esta iniciativa es significativo. Según datos oficiales del BCRA, en julio se registraron más de 176 millones de operaciones en pesos con tarjetas de crédito, de las cuales más de 20 millones se realizaron en cuotas. El monto total superó los 10,6 billones de pesos. Una parte de esos recursos podría canalizarse hacia el nuevo circuito.
Lo que aún define el alcance real
El impacto final dependerá de cómo quede diseñado el sistema: qué actores podrán participar, bajo qué regulación operarán y cómo se garantizará transparencia en la formación de tasas. Esos detalles son los que determinarán si la mayor competencia proyectada se traduce de manera efectiva en menores costos para los comercios, en especial para las pequeñas y medianas empresas que operan con márgenes ajustados.
La pregunta que queda abierta es si el mercado real tendrá suficiente profundidad como para generar la presión competitiva que el BCRA imagina en el papel.



