Causa Banfield-Sur Finanzas: el juez no procesó ni sobreseyó y la investigación queda abierta con nuevas pruebas clave
El juez Armella dictó falta de mérito para cuatro ex directivos del club y dos empresas vinculadas al holding financiero ligado a la AFA, y ordenó auditorías…
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía4 min de lectura
La causa que tiene al fútbol argentino y a las finanzas en el centro del tablero no se cierra: se complica.
El juez federal Luis Armella, del Juzgado Federal de Lomas de Zamora N° 2, dictó falta de mérito para cuatro ex directivos del Club Atlético Banfield y dos personas jurídicas vinculadas al holding Sur Finanzas, en una investigación que apunta a una presunta asociación ilícita, administración fraudulenta y lavado de activos. La resolución, fechada el 11 de agosto, no absuelve ni condena: congela la situación y abre una nueva etapa probatoria.
Quiénes están en la mira
Los imputados que recibieron la falta de mérito son Eduardo Juan Spinosa (ex presidente del club), Federico José Spinosa (ex secretario), Oscar Fabián Tucker y el ex tesorero Ignacio Javier Uzquiza. También alcanzó a las personas jurídicas Banfileños S.A. y el Fideicomiso para la Reconstrucción Banfileña.
La situación de Maximiliano Ariel Vallejo, titular de Sur Finanzas y señalado como amigo del presidente de la AFA, Claudio Tapia, no fue resuelta en este pronunciamiento. Su caso sigue abierto.
Tres ejes de acusación
La fiscalía, a cargo de Cecilia Incardona, estructuró la acusación en tres frentes. El primero es la asociación ilícita: una organización que, según la acusación, operó con estabilidad y división de roles desde 2019 hasta octubre de 2024, con el objetivo de cometer delitos en forma reiterada.
El segundo es la administración fraudulenta: los directivos habrían firmado contratos de mutuo con Sur Finanzas Group por un total de US$ 1.000.000, con tasas que llegaron al 4% mensual en dólares y un interés punitorio del 5% mensual adicional. El dinero fue declarado recibido en efectivo antes de la firma, lo que —según la fiscalía— impidió rastrear el flujo por canales bancarios formales.
El tercer eje es el lavado de activos, imputado a Tucker y a los Spinosa. La hipótesis sostiene que esa masa de dinero de origen ilícito fue luego integrada al patrimonio personal de los acusados para darle apariencia legal. Entre los bienes identificados figuran una Toyota SW4 valuada en $53.745.000, un Peugeot 208 valuado en $14.947.000 y el 50% de un inmueble en el barrio de Palermo por US$ 170.000.
Por qué el juez no decidió todavía
Armella fue preciso: las pruebas reunidas no alcanzan para procesar, pero tampoco para sobreseer. Restan los resultados del análisis forense de dispositivos electrónicos secuestrados, un informe de DAjuDeCO sobre entramados financieros desde 2018, una auditoría de la PFA sobre el patrimonio del club y del fideicomiso, y datos del BCRA sobre restricciones en cuentas bancarias del club desde 2012.
Además, el juez solicitó a la UIF información sobre reportes de operaciones sospechosas de todos los imputados y activó un exhorto a Alemania: el Club Banfield tenía una cuenta bancaria en ese país porque sus cuentas locales estaban embargadas, y por esa vía ingresaron fondos de un crédito de € 2.000.000 firmado en 2019 con la empresa Auriga League S.A.
El 29 de septiembre está fijada la declaración testimonial de quien habría sido el gerente financiero del club, Mariano Castelo.
Qué sigue
La falta de mérito es una figura provisoria: la investigación continúa y la situación de los imputados puede cambiar en cualquier dirección. Todos los acusados negaron los cargos. El ex tesorero Uzquiza, en particular, sostuvo que su rol fue acotado y que no tenía poder de decisión sobre las operaciones cuestionadas.
Lo que está en juego ya excede al fútbol: Sur Finanzas aparece vinculada a la AFA, y la auditoría de contratos de sponsorización ordenada por Armella podría abrir nuevas líneas de investigación. El expediente todavía tiene mucho por decir.



