Boeing le vende sus startups de taxis aéreos a Archer: la jugada que redefine quién ganará la carrera eVTOL
La aeroespacial cede tres subsidiarias —incluida Wisk Aero— para concentrarse en su backlog de 715.000 millones de dólares. Archer se convierte en el actor…
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía4 min de lectura
El duopolio entre gigante y startup acaba de romperse —pero no como nadie esperaba.
Boeing acaba de desprenderse de tres de sus subsidiarias de aeronaves eléctricas de despegue vertical (eVTOL) transfiriéndoselas a Archer Aviation, la compañía con sede en San José que compite por ser la primera en poner taxis aéreos eléctricos en servicio comercial. A cambio, Boeing tomará una participación accionaria en Archer cuyo monto no fue divulgado.
El paquete: tres apuestas estratégicas en un solo movimiento
Las tres subsidiarias que pasan a manos de Archer son Wisk Aero —que desarrolla aeronaves eléctricas autónomas—, SkyGrid —enfocada en sistemas de gestión de tráfico aéreo urbano— e Insitu, fabricante de drones de gran altitud para la Marina de los Estados Unidos.
Como condición del acuerdo, Boeing y Archer compartirán tecnología, y Boeing conservará acceso a los sistemas de vuelo autónomo de Wisk para sus proyectos comerciales y de defensa actuales y de próxima generación.
Por qué Boeing sale: el peso de 715.000 millones de dólares
El movimiento no es caprichoso. Boeing acumula un backlog de 715.000 millones de dólares que representa más de 6.200 aviones pendientes de entrega, al tiempo que enfrenta escrutinio regulatorio intenso tras varios incidentes de seguridad de alto perfil —entre ellos, un Boeing 737 Max que perdió parte del fuselaje en pleno vuelo en 2024.
La operación le permite a Boeing refocalizar recursos financieros en su negocio central de aviación comercial, según el análisis implícito en la estructura del deal.
"Esta transacción es un win-win para Boeing y Archer", sostuvo Brian Yutko, vicepresidente de Desarrollo de Producto de Aviación Comercial de Boeing. "Le permite a Wisk, SkyGrid e Insitu acelerar el desarrollo de capacidades y el tiempo al mercado, mientras Boeing capitaliza sus inversiones en estas tecnologías durante las últimas dos décadas".
Por qué Archer gana: de startup a plataforma diversificada
Para Archer, la adquisición es una aceleración brutal. La compañía ya anunció que planea lanzar servicios piloto de taxis aéreos en Nueva York, Texas y Florida antes de fin de año, y está posicionándose como proveedor militar tras presentar un eVTOL codesarrollado con Anduril, la empresa de tecnología de defensa de Palmer Luckey.
Sumar Wisk —que acumula más de 1.700 vuelos de prueba a lo largo de seis generaciones de aeronaves— y SkyGrid consolida a Archer como el actor con la stack tecnológica más completa del sector.
"Es un momento bisagra", definió el CEO de Archer, Adam Goldstein, al calificarlo como "el próximo gran paso para convertirnos en una plataforma diversificada, haciendo crecer rápidamente nuestra base de ingresos".
El dato que nadie menciona: Wisk demandó a Archer en 2021
Hay un giro irónico en todo esto. Wisk fue creada en 2019 como una joint venture entre Boeing y Kitty Hawk —la startup de taxis voladores financiada por Larry Page, cofundador de Google. En 2021, Wisk demandó a Archer por supuesto robo de secretos comerciales e infracción de patentes. La disputa se cerró en 2023 con un acuerdo en el que Wisk se comprometía a ser el proveedor exclusivo de tecnología de vuelo autónomo para Archer.
Hoy, Archer no solo trabaja con Wisk: la posee.
La pregunta que queda abierta es si esta concentración acelerará las certificaciones regulatorias —el cuello de botella real de toda la industria eVTOL— o si el peso institucional de Boeing dentro de Archer terminará frenando la agilidad que hasta ahora diferenciaba a la startup.






