20.000 reservas en 24 horas: el robot pato de Nvidia que Jensen Huang convirtió en el juguete del año
Una demo viral en Berlín disparó las preventas del Microduck de Hugging Face. El pequeño robot de USD 399 ya apunta a ser el más vendido de 2026.
Por Ariel Serato · Cofundador y editor de IA y Tecnología3 min de lectura
Un pato robot que duerme la siesta, da volteretas y obedece comandos de voz acaba de convertirse en el producto más codiciado de la industria tecnológica. No por su precio ni por sus especificaciones: por un video de 90 segundos.
El 21 de octubre, Jensen Huang subió al escenario de la conferencia GTC de Nvidia en Berlín y, en lugar de hablar de chips o modelos de lenguaje, jugó con varios Microduck —robots de 25 centímetros que emiten sonidos estilo R2-D2 y caminan con pasitos cortos. El video se viralizó. Al día siguiente, las preventas superaron las 20.000 unidades.
De cifra histórica a récord de un día
Ese número no es menor en contexto. Según Clément Delangue, CEO de Hugging Face, los robots más vendidos del mercado hasta ahora rondaban exactamente esa marca —20.000 unidades— como techo histórico. Microduck lo alcanzó en menos de 24 horas después de la demostración de Huang.
Delangue había fijado 50.000 unidades como el umbral del "gran éxito", un negocio de USD 20 millones a USD 400 por unidad. Con el impulso de Berlín, esa meta dejó de verse lejana.
La física detrás del pato
El Microduck pesa menos de 800 gramos y fue entrenado en la nube con supercomputadoras Nvidia. Sus movimientos básicos —caminar, sentarse, pararse— se desarrollaron primero en simulaciones de aprendizaje por refuerzo dentro de Omniverse, el entorno de gemelo digital de Nvidia, y luego se transfirieron al hardware físico. Los usuarios pueden además enseñarle trucos nuevos y compartirlos con la comunidad.
Pollen Robotics, la empresa francesa que fabrica el Microduck, fue adquirida por Hugging Face en 2025 y quedó bajo el paraguas de Nvidia cuando esta compró Hugging Face por USD 12.930 millones el 2 de septiembre de 2026. Un equipo de alrededor de diez personas ahora debe escalar producción para absorber una demanda que se multiplicó de golpe.
El calendario aprieta
Las unidades reservadas llegarán antes de Navidad, lo que ubica al Microduck directamente en la carrera del regalo tecnológico de la temporada. Los videos promocionales de Pollen Robotics muestran adultos —no niños— jugando con el robot; la demo de Huang reforzó ese tono: lo trató como mascota, no como gadget industrial.
Delangue no confirmó ajustes a la meta de 50.000 unidades ni precisó el volumen de ventas desde la conferencia, pero sí aseguró que las entregas de diciembre están en marcha.
La pregunta que queda abierta es si Pollen Robotics —diez personas, demanda exponencial— puede convertir un momento viral en una operación de manufactura escalable. En tecnología de consumo, ese es el salto más difícil. Y el más caro de fallar.






