Irán amenaza el segundo estrecho clave y el petróleo podría dispararse a $200: el doble bloqueo que puede sacudir la economía global
Con Ormuz ya efectivamente bloqueado y Bab el-Mandeb bajo amenaza simultánea, la IEA describe la mayor disrupción energética de la historia. El Brent podría…
Por Ariel Serato · Cofundador y editor de IA y Tecnología4 min de lectura
El mercado energético global enfrenta su peor escenario en décadas. Por primera vez en la historia, los dos estrechos más críticos del planeta están bajo amenaza operacional simultánea —y si ambos se cierran, una cuarta parte del suministro energético mundial queda bloqueada.
El primer golpe: Ormuz ya no funciona
Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron ataques contra Irán el 28 de febrero de 2026, Irán respondió con drones, misiles balísticos y embarcaciones de ataque rápido para amenazar y atacar buques en el Estrecho de Ormuz, según relevamientos de fuentes especializadas. El resultado fue inmediato y brutal: el tránsito de buques cayó muy por debajo de los niveles normales en una de las arterias energéticas más importantes del planeta.
Ormuz maneja entre 20 y 21 millones de barriles diarios —el 20 al 25% del comercio marítimo global de petróleo— además de volúmenes significativos de gas natural licuado. La Agencia Internacional de Energía estimó caídas de producción superiores a 14 millones de barriles diarios, calificando el episodio como la mayor disrupción en la historia del mercado global.
El segundo frente: Bab el-Mandeb, la válvula que también tiembla
Cuando Ormuz colapsó, Arabia Saudita redirigió millones de barriles desde el Golfo Pérsico hacia el Mar Rojo. Bab el-Mandeb se convirtió en la válvula de alivio crítica del sistema. Ahora esa válvula también está en la mira.
En la semana del 5 de junio de 2026, la Guardia Revolucionaria iraní amenazó con cerrar el Estrecho de Bab el-Mandeb. Los Houthis —alineados con intereses iraníes— llevan interrumpiendo ese corredor desde 2023, con nuevas amenazas que se intensificaron en 2026. Bab el-Mandeb no es solo una ruta petrolera: transporta aproximadamente el 30% del comercio global en contenedores y funciona como la puerta sur del Canal de Suez.
Barcos en el Mar Rojo ya registran maniobras inusuales, mientras el tráfico visible a través de Ormuz se desplomó, de acuerdo con Bloomberg Markets.
El escenario de $200: no es especulación, es un modelo
Lo que antes era análisis de riesgo extremo hoy es cálculo operativo. Modelos de escenarios proyectan que el cierre simultáneo de ambos estrechos podría impulsar el crudo Brent a un rango de entre $150 y $200 por barril.
Lo que hace que 2026 sea diferente a cualquier precedente anterior son tres factores concretos: es la primera vez que ambos estrechos enfrentan amenazas operacionales al mismo tiempo; no existe un mecanismo de desescalada diplomática funcional entre Washington y Teherán; y las proyecciones de demanda de la OPEC añaden presión adicional desde el lado del consumo.
Lo que está en juego para la región y el mundo
Para América Latina, la disrupción tiene dos caras. Los países exportadores de petróleo —Venezuela, Ecuador, Brasil, Colombia— podrían beneficiarse de precios más altos en el corto plazo. Pero las economías importadoras netas, incluyendo la mayor parte de Centroamérica y el propio balance energético de Argentina, enfrentarían presión inflacionaria directa sobre combustibles, transporte y cadena de suministros.
La pregunta que los mercados aún no pueden responder: ¿cuánto tiempo puede el sistema global absorber este doble bloqueo antes de que el impacto sea irreversible?
Puntos clave
- La IEA calificó la disrupción en Ormuz como la mayor en la historia del mercado petrolero global, con caídas estimadas superiores a 14 millones de barriles diarios.
- Por primera vez en la historia, dos estrechos críticos —Ormuz y Bab el-Mandeb— enfrentan amenazas operacionales simultáneas.
- El cierre combinado podría bloquear hasta el 25% del suministro energético mundial y llevar el Brent a $150-$200 por barril.
- Arabia Saudita redirigió sus exportaciones hacia el Mar Rojo tras el colapso de Ormuz, convirtiendo a Bab el-Mandeb en la única válvula de alivio disponible —ahora también amenazada.
- No existe actualmente un mecanismo diplomático funcional de desescalada entre EE.UU. e Irán.



