Boca cayó 1-0 con Vasco y ahora debe ganar en Brasil: Arruabarrena pide ilusión
El Xeneize perdió en la Bombonera la ida de semifinales de la Copa Sudamericana. La revancha, el martes en Brasil, es todo o nada.
Por Ariel Serato · Cofundador y editor de IA y Tecnología3 min de lectura
La derrota duele, pero no cierra nada. Boca perdió 1-0 ante Vasco da Gama en la Bombonera por la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana y ahora tiene una semana para procesar, corregir y preparar una remontada en territorio brasileño.
El único gol del partido llegó en uno de los pocos avances del visitante, a través de Adson. El Xeneize generó situaciones —especialmente en el segundo tiempo y tras la expulsión rival— pero no pudo capitalizar ninguna.
La baja que explica parte del resultado
Leandro Paredes no estuvo. La lesión muscular que sufrió el viernes ante Instituto dejó afuera al jugador más determinante del equipo. "Sabemos lo que significa Leandro para nosotros. La categoría de Leandro no la voy a descubrir yo", reconoció Arruabarrena en conferencia de prensa, aunque aclaró que el plantel tiene con qué jugar mejor.
También estuvo ausente Tomi Aranda, otro de los que aportan pausa y criterio en la zona media. Sin esa dupla, Boca se aceleró, fue impreciso y no encontró el circuito que el DT busca.
Merentiel en el banco: la decisión táctica
Otra de las preguntas obligadas fue por qué Miguel Merentiel arrancó como suplente. Arruabarrena fue directo: "Buscamos más presencia en el área y juego aéreo", explicó sobre la elección de Enner Valencia como titular en la punta.
La decisión no rindió frutos, pero el DT no se retractó del análisis. En el fútbol de alta exigencia, justificar la lógica táctica después de una derrota es tan importante como el resultado.
Antes de Brasil, Talleres
El calendario no perdona. Boca tiene compromisos encadenados: el viernes enfrenta a Talleres en la Bombonera por la fecha 13 del Torneo Clausura —un triunfo lo dejaría como líder de la Tabla Anual— y recién después piensa en la revancha del martes en Brasil.
"Ahora vamos al hotel, a concentrarnos, a pensar en el viernes", dijo Arruabarrena. La rotación es una variable abierta, aunque el DT fue claro: "Trataré de poner lo mejor".
El mensaje a la hinchada
Con la Bombonera que alentó durante los 90 minutos pese al resultado, el entrenador eligió cerrar con un mensaje directo: "A la gente le digo que mantenga la ilusión. Somos Boca e iremos a dejar todo. Una derrota no nos tiene que hacer bajar los brazos. Estamos en un club que no da tiempo para agachar la cabeza".
Un gol de diferencia en contra, dos frentes abiertos y la presión de ser Boca. La semana que viene dirá si esta derrota fue un tropiezo o el principio del fin en la Copa Sudamericana.






