Windows 11 tiene un sistema nativo para crear notificaciones personalizadas y pocos lo usan
El Programador de tareas y apps preinstaladas permiten configurar alertas a medida sin necesidad de software externo. Una función ignorada con alto impacto en…
Por Ariel Serato · Cofundador y editor de IA y Tecnología3 min de lectura
La herramienta ya estaba ahí. Windows 11 incluye de forma nativa la capacidad de crear notificaciones completamente personalizadas, con horario y frecuencia elegidos por el usuario, sin instalar nada adicional.
La mayoría sigue usando el teléfono para recordatorios o depende de apps de terceros. Pero el sistema operativo más usado del mundo lleva tiempo con esta funcionalidad integrada y sin explotar.
El Programador de tareas: el núcleo oculto
La vía principal es el Programador de tareas (Task Scheduler), accesible desde la barra de búsqueda del menú Inicio. Desde allí, con Crear tarea básica, el usuario puede definir nombre, descripción, frecuencia —diaria, semanal, mensual, única, al iniciar el equipo o al iniciar sesión— y el texto exacto de la alerta.
El mensaje se configura en el campo de argumentos con el comando msg, y la notificación se ejecuta en el horario programado sin necesidad de que el Programador esté abierto. Para editar o eliminar la tarea, basta volver a la biblioteca del Programador y hacer clic derecho sobre ella.
Dos apps preinstaladas que también sirven
Si la interfaz del Programador resulta técnica, Windows 11 ofrece dos alternativas que ya vienen instaladas:
- Microsoft Clock: permite crear alarmas con nombre personalizado —ese nombre funciona como texto de la notificación— con opción de recurrencia.
- Microsoft To Do: orientada a listas de tareas, permite adjuntar recordatorios con fecha, hora y repetición a cualquier ítem, con la opción adicional de organizarlos por categorías.
Ambas opciones cubren la mayoría de los casos de uso sin necesidad de salir del ecosistema de Microsoft.
¿Para qué sirve esto en la práctica?
Los usos concretos van desde recordatorios para tomar descansos o hacer pausas activas, hasta alertas para bloquear tiempo de trabajo profundo en proyectos específicos o avisos de compromisos fuera de la pantalla.
La diferencia con apps de terceros como TickTick es que estas soluciones nativas no agregan capas de funcionalidad innecesaria ni requieren cuentas adicionales. El trade-off es simplicidad versus ecosistema.
La pregunta que queda abierta es cuántas horas de productividad se pierden cada semana por no configurar lo que ya está disponible en la computadora de trabajo.






