Soldados armados con rifles derriban un dron suicida a puro fuego cruzado: el video se enmarca en una nueva táctica rusa contra los drones ucranianos.
El clip, sin confirmación oficial de fecha ni ubicación, coincide con la estrategia de "grupos móviles de fuego" que Rusia despliega desde marzo para frenar los ataques con drones.

Un video que circula en redes sociales, replicado por cuentas en distintos idiomas y amplificado por medios como La Derecha Diario, muestra a un grupo de soldados —presentados como rusos— disparando sus rifles contra un dron suicida ucraniano que se dirigía hacia ellos en plena noche, hasta lograr derribarlo "contra todo pronóstico", según describió una de las publicaciones.
Ningún medio internacional de referencia confirmó hasta el momento la fecha, la ubicación exacta o la unidad militar involucrada en la grabación, una característica habitual de este tipo de contenido de guerra autopublicado, que suele circular primero por Telegram y redes sociales antes de ser retomado por cuentas agregadoras.
Lo que sí está documentado es el contexto táctico en el que se enmarca la escena. Desde marzo de 2026, las fuerzas rusas vienen ensamblando los llamados "grupos móviles de fuego": unidades improvisadas que rescatan ametralladoras rotativas YakB-12.7 de helicópteros Mi-24 dados de baja o dañados para montarlas sobre camiones, como método de bajo costo para interceptar drones ucranianos antes de que alcancen convoyes de combustible y munición.
Está también ampliamente reportado que tanto el bando ruso como el ucraniano publican de forma sistemática este tipo de videos de "trofeo de combate" en sus canales afines, como parte de su propia estrategia de comunicación bélica orientada tanto a la moral interna como a la difusión internacional.
De hecho, semanas atrás se viralizó un video relacionado con estas mismas unidades improvisadas: un soldado ruso perdió el control de una de estas ametralladoras montadas sobre un camión durante un ejercicio de entrenamiento, lo que estuvo a punto de herir al operador y a un segundo efectivo cercano, evidenciando lo rudimentario de esta táctica.
La circulación del clip se da, además, en medio de una marcada escalada del uso de drones en el conflicto. El Ministerio de Defensa ruso aseguró haber interceptado 131 drones ucranianos en una sola noche a comienzos de agosto, y más recientemente afirmó haber derribado más de mil en un solo día, aunque estas cifras corresponden a fuentes oficiales rusas y no fueron verificadas de forma independiente.
El costo real de esta guerra de drones quedó trágicamente expuesto días atrás, cuando un dron ucraniano derribado por la defensa antiaérea rusa cayó sobre una playa repleta de bañistas en Guelendzhik, sobre el mar Negro, matando al menos a siete personas, entre ellas tres niños, y dejando unos 40 heridos.
El propio presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, defendió los ataques con drones contra la retaguardia rusa como una estrategia para elevar el costo de la guerra y forzar un cese de los combates antes del invierno. En ese contexto, videos como el que hoy se viraliza —reales, exagerados o directamente reciclados— se convirtieron en una pieza más del propio campo de batalla informativo de la guerra.





