Los audios del VAR que cambiaron el Superclásico: dos rojas, un 1-0 y River sin respuestas
La AFA publicó las comunicaciones entre el árbitro Ramírez y el VAR Trucco que explican las expulsiones de Martínez Quarta y Montiel en el triunfo de Boca.
Por Ariel Serato · Cofundador y editor de IA y Tecnología2 min de lectura
Dos expulsiones, un solo gol y un Superclásico partido al medio desde los primeros minutos. Ahora, los audios lo explican todo —y dejan poco margen para el debate.
La Liga Profesional difundió el 1 de noviembre de 2026 las comunicaciones entre el árbitro central Nicolás Ramírez y el operador de VAR Silvio Trucco, correspondientes a las dos rojas que marcaron el partido entre Boca y River, que terminó 1-0 a favor del local.
La primera roja: sujeción con dos brazos
A los 7 minutos, Lucas Martínez Quarta sujetó a Miguel Merentiel en lo que el VAR calificó como una clara oportunidad de gol. En el audio, Trucco es directo: "Hay una sujeción con los dos brazos". Ramírez revisó la jugada y cambió su decisión inicial para expulsar al central de River sin mayores discusiones.
El protocolo funcionó exactamente como está diseñado: el árbitro dudó, el VAR intervino y la sanción se aplicó con respaldo tecnológico.
La segunda roja: pierna extendida, confirmación inmediata
El caso de Gonzalo Montiel fue distinto en la forma, pero igual en el resultado. La entrada sobre Lautaro Blanco no requirió que Ramírez fuera llamado a la pantalla: el VAR respaldó la sanción en el acto. "Pierna extendida. Nicolás, confirmo la expulsión", dijo Trucco. Roja directa, sin revisión en campo.
Montiel protestó después del partido. Argumentó que el árbitro lo condicionó y que la acción de Blanco sobre él fue equivalente pero recibió solo amarilla. El reclamo quedó registrado, aunque los audios no lo respaldan.
Lo que queda después de los audios
La publicación de las comunicaciones del VAR no cierra el debate futbolero —nunca lo hace— pero sí establece un piso de transparencia sobre las decisiones que definieron el partido. River terminó con nueve jugadores y sin posibilidad real de reacción.
La pregunta que persiste no es si las rojas fueron correctas según los audios, sino qué pasa cuando la tecnología confirma lo que el equipo perdedor ya no puede revertir.






