Láser desde el espacio a 2,4 terabits: la startup que quiere reemplazar los cables submarinos antes de 2030
EON recaudó $10,75M de a16z y General Catalyst para conectar data centers con láseres satelitales y desafiar la infraestructura oceánica.
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía4 min de lectura
Los cables submarinos que mueven los datos del planeta son frágiles, caros de reparar y difíciles de instalar. EON cree que la solución está en órbita.
Endeavor Optical Networks —lanzada en mayo de 2025 y conocida como EON— salió del sigilo con USD 10,75 millones en financiamiento seed liderado por Andreessen Horowitz y General Catalyst. Su apuesta: una red de satélites con láseres ópticos capaces de conectar data centers entre continentes a velocidades de hasta 2,4 terabits por segundo.
El problema que nadie resolvió bien
Las redes de radio no tienen el ancho de banda necesario para competir con la fibra submarina, que opera a 200 terabits por segundo o más. Pero los cables oceánicos son vulnerables: difíciles de tender, de mantener y de reparar cuando fallan. EON entra en ese hueco con una tecnología diferente.
Su CEO, Charlie Horowitz, y su CTO, Tyler Presser —doctor en ingeniería astronáutica con experiencia en misiones para la NASA—, planean lanzar una red inicial de aproximadamente 20 satélites, cada uno con capacidad para ofrecer un enlace dedicado entre dos continentes. La cobertura de 24 horas estará disponible para los primeros clientes desde el inicio.
El mayor obstáculo técnico es la atmósfera: las nubes y la turbulencia distorsionan los haces láser. EON planea resolverlo combinando estaciones terrestres redundantes, datos meteorológicos en tiempo real y una ingeniería óptica precisa en los terminales de comunicación —especialmente en los giroscopios que apuntan el láser.
A quién le habla EON
Los clientes objetivo son hyperscalers y laboratorios de IA: los que mueven más datos que nadie. El foco inicial estará en rutas largas y poco servidas —Francia a Australia, África a América del Sur— donde la infraestructura existente es escasa o costosa. La compañía planea vender capacidad dedicada para atraer a clientes que exigen control total sobre su tráfico de datos.
Jeannette zu Fürstenburg, socia de General Catalyst que lideró la inversión, lo encuadró en dos ejes del fondo: IA y resiliencia. "No me preocupa la demanda", declaró. "Todo eso se resuelve solo. La verdadera pregunta es si pueden poner esto en el espacio en el tiempo que acordamos".
El calendario y la competencia
Con el seed, EON construirá un laboratorio óptico, contratará ingenieros y realizará pruebas terrestres. El objetivo es lanzar un satélite demostrativo hacia fines de 2027, con un throughput óptico de al menos 800 Gbps —potencialmente 1 terabit—, lo que lo convertiría en el enlace óptico de mayor capacidad desde órbita hasta la fecha.
No están solos. Blue Origin anunció TeraWave, una red de 5.048 satélites que apunta a 6 Tbps. Más ambiciosa, pero también más lenta de desplegar. EON apuesta por ser más ágil con una flota reducida.
Caleb Henry, director de investigación en Quilty Space, advierte que "los data centers tienen estándares altos de calidad y redundancia" y que convertir satélites en infraestructura confiable para centros de datos "será más difícil y llevará más tiempo de lo que la mayoría de los emprendedores sugiere".
Horowitz tiene una regla interna que resume la filosofía de la empresa: "No physics problems" —solo desafíos de ingeniería que ya se pueden resolver. Mientras el volumen de datos terrestres sigue creciendo, EON quiere ser la autopista alternativa antes de que la demanda supere la infraestructura existente.





