La teoría de Duka que explotó en redes: gestos, mensajes encriptados y una final que pudo no haber sido libre.
Andrés Ducatenzeiler volvió a encender el debate sobre la final del Mundial 2026 con sus declaraciones más contundentes hasta el momento. En C5N, el exdirigente deportivo sostuvo que los jugadores de la Selección enviaron mensajes encriptados durante el partido y que el resultado pudo no haber sido libre. No hay pruebas verificables que respalden sus dichos, pero el impacto en redes fue inmediato.

Andrés Ducatenzeiler, conocido en el mundo del fútbol como Duka, se mostró visiblemente afectado durante su aparición en el programa de Juan Di Natale y Carolina Papaleo en C5N. El exdirigente deportivo de 55 años de trayectoria en el fútbol argentino desplegó un extenso relato sobre lo que, según él, ocurrió realmente durante la final del Mundial 2026 entre Argentina y España.
La afirmación más fuerte llegó cuando Duka sostuvo que los propios jugadores de la Selección intentaron comunicar algo durante el partido sin poder decirlo abiertamente. "Los jugadores fueron honestos más que nadie porque nos mandaron mensajes encriptados. Y yo te puedo dar 20 ítems de los mensajes encriptados, el que quieras", afirmó con convicción. Como primer ejemplo señaló a los defensores que abandonaron el campo por lesión durante el partido.
Para Duka, algunos gestos y actitudes de los futbolistas durante la final no fueron casuales sino señales deliberadas de que algo estaba ocurriendo fuera de su control. Su hipótesis sostiene que los jugadores habrían intentado comunicar esa situación de la única forma que podían hacerlo en ese momento: a través de su comportamiento en la cancha.
Duka también vinculó su teoría con la polémica bandera de Malvinas que la Selección mostró tras eliminar a Inglaterra en la semifinal. Según su análisis, ese gesto habría generado una reacción política de enorme magnitud que terminó operando sobre la final. En ese marco, señaló que la Selección Argentina fue víctima de una persecución orquestada desde el poder político, aunque no identificó responsables concretos ni aportó documentación que respalde esa afirmación.
El exdirigente también aprovechó su aparición para apuntar contra periodistas que, según él, distorsionan la realidad. En ese contexto recordó las palabras del presidente Javier Milei sobre los "ensobrados y mentirosos" y se mostró identificado con esa definición. "Yo prefiero un comunicador que no me guste, que sea de una ideología que no comparto, pero que me diga la verdad. Y no todo esto. Es siniestro", subrayó visiblemente quebrado.
Las declaraciones de Duka se suman a un caudal de teorías que circulan desde el pitazo final ante España. Entre las versiones más repetidas se habla de presiones de la FIFA para evitar bicampeones, amenazas a jugadores y sus familias por parte de sectores vinculados a la corona británica, y un supuesto operativo del FBI contra Chiqui Tapia. Ninguna de estas versiones cuenta con evidencia verificable hasta el momento.
El propio Scaloni fue categórico al respecto: "Perdimos porque ellos jugaron mejor." Sus palabras fueron respaldadas por el cuerpo técnico completo, que pidió hablar de fútbol y dejar de lado las especulaciones. Sin embargo, el clima generado por la derrota y la sensación colectiva de que "algo pasó" crearon el terreno perfecto para que teorías como la de Duka tengan una repercusión masiva.
Lo que está claro es que el debate sobre la final del Mundial 2026 está lejos de cerrarse. Con o sin pruebas, las versiones siguen multiplicándose y generando millones de interacciones en redes sociales. El nombre de Duka volvió al centro de la escena y sus 20 ítems de mensajes encriptados son hoy el tema del que habla el fútbol argentino.



