Insólito en Francia: las medusas paralizan una central nuclear. EDF debió detener tres reactores de la planta de Gravelines por una invasión en las tomas de agua.
Una afluencia masiva de medusas obstruyó las bombas de refrigeración de la mayor central nuclear de Europa occidental, en medio del peor déficit de producción nuclear que atraviesa Francia por el calor y la sequía.

Una invasión masiva de medusas obligó a la eléctrica pública francesa EDF a detener tres de los seis reactores de la central nuclear de Gravelines, ubicada en el norte de Francia, entre el fin de semana y el lunes 10 de agosto, según confirmó la compañía en su sitio web el martes.
Los reactores número 2, 3 y 4 fueron desconectados de forma automática como medida preventiva, mientras que la potencia de la unidad de producción número 1 se redujo al 50%. El reactor número 5 ya se encontraba detenido por tareas de mantenimiento programadas, por lo que solo la unidad número 6 continúa operando al 100% de su capacidad.
El problema se originó en las estaciones de bombeo que toman agua del mar para refrigerar los reactores: una afluencia masiva de medusas obstruyó esas tomas, lo que activó el protocolo de seguridad de la planta y derivó en la parada automática de la producción. EDF fue clara al respecto: "Esta situación no conlleva ninguna consecuencia para la seguridad de las instalaciones, la protección del personal ni para el medioambiente".
Gravelines, situada en la costa del Canal de la Mancha entre Calais y Dunkerque, es la central nuclear más grande de Europa occidental, con seis reactores de 900 megavatios cada uno, y provee cerca del 60% de la electricidad de la región Norte de Francia. No es la primera vez que atraviesa este tipo de incidente: la planta ya había debido desconectarse por una invasión similar de medusas exactamente un año antes, en agosto de 2025.
En los días previos al cierre, pescadores de la zona habían lanzado una campaña para intentar frenar la llegada de medusas a las fuentes de alimentación de las turbinas de bombeo, logrando retirar 26 toneladas del animal en apenas un día, según medios locales.
El episodio se da, además, en un contexto delicado para el sistema nuclear francés: el domingo previo al cierre, Francia había registrado un déficit del 15,6% en su producción de energía nuclear, el peor dato desde que existen registros comparables (2015), producto de las olas de calor y la sequía que elevaron la temperatura de ríos y mares y redujeron su caudal, afectando la capacidad de refrigeración de varias centrales del país.
Según explican especialistas citados por Euronews, la sobrepesca, la contaminación por plásticos y el calentamiento de los mares por el cambio climático crearon condiciones favorables para la proliferación de medusas. El fenómeno no es exclusivo de Francia: plagas similares ya obligaron a detener centrales nucleares en Suecia (un cierre de tres días en 2013) y en Japón (con una fuerte caída de producción en 1999).

