Imax vale más que nunca, rompe récords históricos y nadie quiere comprarla: el enigma del deal que no llega
Con un máximo histórico de US$54,79 por acción y boleterías récord, Imax está en venta sin compradores. El precio que alejó a todos.
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía4 min de lectura
El problema no es la compañía. El problema es que Imax se volvió demasiado buena para ser comprada fácil.
Hace nueve meses, su CEO Rich Gelfond abrió la puerta a una venta. Desde entonces, la acción tocó su máximo histórico de US$54,79 —un salto de casi 80% en un año— y la empresa pasó de valer US$1.950 millones a casi US$3.000 millones. Los compradores que 'pateaban los neumáticos' al precio anterior ya no aparecen al nuevo.
El récord que lo explica todo
El fin de semana pasado, The Odyssey de Christopher Nolan superó los US$400 millones en ventas globales de tickets Imax, el primer film en la historia de la compañía en cruzar ese umbral. Ese número representa casi el 30% de la recaudación total mundial de la película, generado en pantallas que representan menos del 1% de las salas del mundo.
El dato habla de poder de fijación de precios excepcional: el ticket promedio Imax en EE.UU. ya llegó a US$20,57 —más de 60% por encima del promedio estándar de US$12,75— y los analistas de Wall Street proyectan que 2026 superará el récord de US$1.280 millones en boletería global que la compañía marcó en 2025, año en que sus ventas fueron un 40% superiores a 2024 y un 13% mayores a su anterior récord histórico de 2019.
"El valor de marca de Imax nunca fue más alto", afirmó Eric Handler, director gerente de Roth Capital, en declaraciones a CNBC. "Han hecho un trabajo magistral para posicionarse en el centro del ecosistema de Hollywood".
El dilema del comprador perfecto que no existe
El activo es atractivo. El comprador ideal, casi imposible.
Los grandes estudios —Disney, Universal, Paramount, Warner Bros.— tienen un conflicto de interés estructural: Imax es 'estudio-agnóstica' y cobra lo mismo a todos. Si uno de ellos la adquiere, los demás sentirían que quedaron en desventaja para los slots premium del verano y las fiestas. "Siempre sentirían que están en segundo lugar para los fechas clave", explicó Eric Wold, de Texas Capital Securities, a CNBC.
Además, ningún estudio podría llenar por sí solo 52 semanas de calendario con blockbusters dignos del formato.
Las alternativas tecnológicas —Netflix, Apple, Amazon, Sony— tienen mejor perfil estratégico: negocios de tecnología que se alinean con el ADN tech de Imax, menor conflicto de interés con Hollywood y capacidad financiera. Netflix, en particular, mostró apetito por M&A al intentar comprar activos de Warner Bros. Discovery antes de ser superado por Paramount Skydance. Pero el precio subió US$1.000 millones desde que empezaron a estudiarla.
El capital privado es la tercera vía: sin conflicto de interés, con capacidad para capturar el momentum de la acción. Pero también enfrenta el mismo dilema de valuación.
El momentum que puede ser su propia trampa
Imax sigue expandiéndose: entre 160 y 175 sistemas nuevos se instalarán en 2026, con contratos para cientos más ya firmados. La compañía está diversificando con contenido local en China, Japón y Corea del Sur, y el pipeline de contenido 'filmado para Imax' crece hasta 2028.
Para Dune: Parte Tres, el estreno de Warner Bros. y Denis Villeneuve previsto para diciembre, las preventa ya están agotadas en funciones especiales hasta enero.
Alguno analistas de Wedbush ven el rally como un factor de disuasión: quienes lo consideraron a US$36 podrían preferir esperar a ver si el precio corrige. Otros, en cambio, ponen targets de hasta US$65 por acción.
La pregunta que queda abierta no es si Imax puede seguir creciendo sola. Es si alguien con la arquitectura corporativa correcta —y el tamaño de billetera adecuado— llegará antes de que el precio haga imposible la ecuación.






