Facundo Moyano rompió el silencio sobre el episodio con Candela Arizaga y aseguró que la joven sufrió un paro cardíaco: "Le hice RCP."
El sindicalista y exdiputado dio su primera entrevista tras el episodio en Belgrano por el que estuvo detenido y continúa imputado por violencia de género.

Seis días después del episodio que lo mantuvo detenido durante más de 12 horas, el sindicalista y exdiputado nacional Facundo Moyano brindó su primera entrevista pública para dar su versión de lo ocurrido con su pareja, la modelo e influencer Candela Arizaga, de 23 años. Lo hizo este lunes en un móvil de Telefe Noticias, casi una semana después de haber quedado imputado por la Justicia.
El hecho se produjo en la madrugada del 4 de agosto, alrededor de las 5:03, en un edificio de la avenida del Libertador al 5400, en el barrio porteño de Belgrano, donde vive Moyano. Esa noche, dos llamados ingresaron al 911: uno reportaba una agresión contra una mujer y otro indicaba que una joven corría semidesnuda por la avenida. Cámaras de seguridad ubicadas en la esquina de Virrey Vértiz y Sucre registraron a Arizaga corriendo con poca ropa mientras al menos dos personas la seguían, en un intento por subirse primero a un colectivo de la línea 64 y luego a uno de la línea 60.
Personal policial y del SAME asistió a Arizaga, que fue trasladada al Hospital Pirovano, donde recibió suero por vía intravenosa. El titular del SAME, Alberto Crescenti, declaró en su momento a la prensa que la joven había reconocido "venir de varios días de consumo", aunque se negó a precisar de qué sustancia se trataba. Moyano, por su parte, permaneció detenido más de 12 horas, primero en la Comisaría Vecinal 13A de Belgrano y luego en una alcaidía de Barracas.
El fiscal Julián Pistone, de la Unidad de Flagrancia Norte, imputó a Moyano por "lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género" y ordenó el allanamiento del departamento. Según el informe de la médica legista, Arizaga presentaba únicamente un raspón en una rodilla, compatible con una caída durante la secuencia registrada en la calle. En su declaración ante la Justicia, la joven aseguró que Moyano "no le pegó", aunque la causa continuó abierta pese a ese testimonio. El exdiputado fue liberado esa misma noche tras declarar ante el fiscal, y quedó imputado con restricciones de conducta mientras avanza la investigación, a cargo del Juzgado Correccional N.º 4, subrogado por la jueza Julia Correa.
En la entrevista de este lunes, Moyano aportó un dato que no había trascendido hasta el momento: aseguró que Arizaga sufrió un paro cardíaco dentro del departamento y que él mismo intervino para reanimarla. "Le hice RCP a Candela. Yo la quiero ver porque le quiero mostrar lo que le pasó", relató, y agregó que su primera comunicación tras el episodio fue con el encargado del edificio, para contarle lo sucedido antes de llamar a la Policía.
El dirigente también negó de forma directa las versiones que indicaban que había perseguido a Arizaga por la calle: "Yo no corrí a Candela porque ella bajó en el ascensor y yo bajé 5 minutos después". Sobre las imputaciones que pesan en su contra, sostuvo que "nunca Candela dijo que yo le había pegado o la había privado de su libertad", y remarcó que su detención estuvo influida por su exposición pública: "Soy consciente de que estuve detenido porque soy Facundo Moyano". Respecto al consumo de estupefacientes, lo negó de manera categórica —"no consumo, no soy adicto"— y rechazó puntualmente la versión de que la pareja hubiera estado consumiendo drogas durante dos días previos al episodio, señalando que ese fin de semana habían asistido juntos al partido entre River Plate y Rosario Central.
Consultado sobre los cuestionamientos que recibió tras el episodio, Moyano hizo una reflexión que generó repercusión: "Candela pasó de ser víctima a gato porque yo no puedo estar con ninguna mujer porque significa que yo le pongo plata. Hay que ser más cuidadoso", expresó, en referencia a las versiones que circularon sobre la naturaleza de su relación con la joven.
Hacia el final de la entrevista, el sindicalista volvió a remarcar que su prioridad esa madrugada fue la salud de su pareja. "Lo único que hice cuando tenía a Candela así fue pedirle a Dios que la salve. No puedo entender por qué corrió, por qué me mordió en el hombro. Pero sí te puedo decir que no ejercí violencia de género ni la privé de su libertad", cerró, y aclaró que las circunstancias exactas de lo ocurrido "estarán sujetas a un análisis médico", mientras la causa judicial continúa en investigación.





