El termocalefón inteligente que quiere cobrarle menos al usuario y aliviar la red eléctrica
Reservoir recaudó USD 8 millones para comercializar un calentador de agua con IA que predice el consumo, detecta pérdidas y puede estabilizar la red.
Por Julián Brus · Cofundador y editor de Negocios y Economía3 min de lectura
Un electrodoméstico ignorado consume más energía que manejar un auto eléctrico. Esa paradoja llevó a Luke Winston-Almanzar a fundar Reservoir y a levantar USD 8 millones en una ronda seed liderada por Asymmetric Capital Partners, con participación de Founder Collective y MCJ.
El problema es concreto: según TechCrunch, los calentadores de agua representan alrededor del 18% del presupuesto energético de un hogar y son una de las principales causas de daños por agua en viviendas. Sin embargo, la gran mayoría sigue siendo tecnológicamente primitiva.
Un calentador que aprende antes de actuar
Reservoir no instala otro termocalefón eficiente: instala uno que aprende. Durante el primer mes en una vivienda, el dispositivo recopila datos de uso para entrenar un modelo predictivo. Una vez entrenado, activa su bomba de calor en los momentos de menor demanda eléctrica y precios más bajos, asegurando agua caliente disponible sin desperdiciar energía.
La eficiencia es significativa: la bomba de calor de Reservoir es casi cuatro veces más eficiente que un calentador eléctrico convencional y cinco veces más eficiente que uno a gas natural, de acuerdo con la compañía.
En su versión Max, un tanque de 50 galones puede entregar hasta 150 galones en "modo fiesta", controlable desde la pantalla táctil o la app. También incluye válvula de recirculación para agua caliente instantánea y válvula mezcladora para evitar la congelación de cañerías en climas extremos.
La red eléctrica como cliente silencioso
El ángulo más disruptivo no es el usuario final: es la red. Reservoir puede agregar su flota de dispositivos para participar en programas de respuesta a la demanda de las utilities, que pagan bien a grandes consumidores por evitar usar la red en picos críticos. Winston-Almanzar adelantó que esos ingresos podrían usarse para mantener los precios del producto accesibles.
Con 100 unidades instaladas en el área de Boston y una meta de 1.000 para fines del próximo año, la startup estaría operando a escala de megawatt, según declaró su CEO a TechCrunch.
Precio, instalación y el modelo de negocio que evita al distribuidor
El modelo Core cuesta USD 5.000 con instalación incluida; el Max, USD 6.500. En Massachusetts existe un reembolso de USD 1.050, lo que lleva el Core a USD 3.950, precio competitivo frente a los calentadores de bomba de calor existentes en el mercado.
Winston-Almanzar proyecta un ahorro de hasta USD 1.000 anuales para un hogar promedio en Boston, con un período de recuperación de la inversión antes de que el equipo llegue al final de su garantía de 10 años.
Para acelerar ventas y evitar resistencias de distribuidores tradicionales —una lección aprendida en su paso por Formlabs, la startup de impresión 3D donde fue chief business officer—, Reservoir lanzó su propia empresa de plomería. La integración vertical le permite controlar la experiencia de instalación y construir relación directa con el cliente.
El calentador de agua inteligente puede sonar como un nicho. Pero si Reservoir demuestra que la eficiencia energética distribuida puede financiarse sola y aliviar infraestructura crítica, el modelo tiene potencial de escalar mucho más allá de Boston.



