El metal líquido de la PS5 original se degrada con el tiempo y ninguna posición salva tu consola
Las PS5 de primera generación sufren sobrecalentamiento por deterioro de su interfaz térmica, sin importar si se usan en vertical u horizontal.
Por Ariel Serato · Cofundador y editor de IA y Tecnología3 min de lectura
Hay un problema silencioso que está afectando a miles de PS5 originales: el sistema de enfriamiento por metal líquido que Sony eligió para destacarse en rendimiento térmico se está convirtiendo, con los años, en su mayor debilidad.
Los síntomas son concretos: apagados repentinos tras 20 o 30 minutos de juego, advertencias de temperatura elevada en títulos exigentes. Y el diagnóstico, cada vez más frecuente en talleres especializados de todo el mundo.
El mito de la posición, desmentido
Durante años, la comunidad gamer debatió si mantener la PS5 en posición vertical era el origen del problema. La evidencia técnica cierra ese debate: el deterioro ocurre independientemente de cómo se ubique la consola.
Según el técnico especializado modyfikatorcasper, el desplazamiento y degradación del metal líquido sucede "sin importar la posición en que se use la consola". Talleres como TronicsFix y Salem Techsperts confirman que tanto consolas usadas siempre en horizontal como en vertical presentan el mismo fallo: el galio del metal líquido penetra el recubrimiento protector del disipador, forma una capa dura y seca sobre la APU y destruye la transferencia térmica.
Cómo falla el sistema por dentro
La interfaz de metal líquido fue una apuesta técnica de Sony para mejorar la disipación de calor en la generación inicial de la PS5. Funciona como puente entre el chip principal (APU) y el disipador, con una capacidad térmica superior a la pasta convencional.
El problema: con el uso prolongado, ese metal líquido se desplaza o forma una costra endurecida, dejando zonas completamente secas sobre la APU. El técnico Modyfikator89 ha documentado estos casos con detalle. En los modelos CFI-1116, lanzados a fines de 2021, el galio puede además reaccionar con el recubrimiento del disipador, formando una aleación dura que deja daños irreversibles en la pieza.
Qué hacer (y qué no esperar)
En la mayoría de los casos documentados, limpiar los residuos de metal líquido y reemplazar el compuesto térmico logra restablecer el funcionamiento normal. Pero hay condiciones no negociables: retirar completamente el material viejo y evitar cualquier contacto con la placa madre, ya que puede causar cortocircuitos irreversibles.
Algunos técnicos proponen migrar al compuesto PTM7950, menos riesgoso que el metal líquido, aunque con menor capacidad de transferencia de calor. Si el disipador ya tiene daño permanente, ni esa alternativa garantiza una solución.
La respuesta de Sony: demasiado tarde para los primeros compradores
Sony reconoció el problema de forma implícita: a partir del modelo CFI-2100, lanzado en septiembre de 2025, introdujo una superficie de contacto con ranuras —similar a la de la PS5 Pro— para evitar el desplazamiento del metal líquido y mejorar la estabilidad térmica a largo plazo.
El rediseño llega cuatro años después del lanzamiento original. Para quienes compraron la consola en sus primeras versiones, la pregunta ya no es si el problema va a ocurrir, sino cuándo y si el daño será reparable.




