EE.UU. prohíbe a Polestar vender autos desde 2027 por sus vínculos con China
El Departamento de Comercio rechazó la solicitud del fabricante sueco de vehículos eléctricos bajo la Connected Vehicle Rule, en una decisión que manda una…
Por Ariel Serato · Cofundador y editor de IA y Tecnología4 min de lectura
La propiedad china, clave del problema
Polestar, el fabricante sueco de vehículos eléctricos controlado mayoritariamente por el grupo chino Geely, quedó efectivamente excluido del mercado estadounidense a partir del año modelo 2027. El Departamento de Comercio de EE.UU. rechazó su solicitud de autorización bajo la denominada Connected Vehicle Rule, una regulación finalizada en enero de 2025 que restringe la importación y venta de vehículos con hardware y software vinculados a entidades de China o Rusia, según confirmaron múltiples fuentes.
El dato central del caso es que la prohibición no depende de dónde se fabrican los autos, sino de quién los controla. El Polestar 3 se produce en una planta de Volvo ubicada en Charleston, Carolina del Sur, y el Polestar 4 se ensambla en Corea del Sur. Aun así, la propiedad china de la empresa activó la regla, de acuerdo con información de las autoridades.
Conectividad y seguridad nacional
La Connected Vehicle Rule apunta específicamente a las tecnologías de conectividad integradas en los vehículos modernos: Bluetooth, internet inalámbrico, comunicaciones celulares y satelitales. La preocupación de fondo es la recopilación de datos sensibles que estos sistemas pueden realizar, lo que Washington considera un riesgo para la seguridad nacional.
Las restricciones de software entran en vigor en 2027 y las de hardware en 2030. Mientras tanto, Polestar podrá continuar vendiendo el inventario existente de los modelos 3 y 4 en el mercado estadounidense y seguirá brindando servicio posventa.
El contraste con Volvo
Un punto que llama la atención es el tratamiento diferenciado que recibió Volvo, también propiedad de Geely. A diferencia de Polestar, la marca sueca tradicional obtuvo una autorización especial luego de sostener discusiones con las autoridades sobre gobernanza corporativa, prácticas tecnológicas y seguridad de datos. La distinción sugiere que EE.UU. evalúa caso por caso el grado de control efectivo que ejerce la empresa china sobre cada subsidiaria.
Una advertencia para toda la cadena de suministro global
El caso Polestar no es solo una historia de autos: es una señal de alerta para CEOs y ejecutivos de cualquier industria que dependan de proveedores o socios con vínculos chinos. La empresa ya tenía el 80% de sus ventas concentradas en Europa y planea redirigir allí su estrategia de crecimiento, pero el impacto reputacional y estratégico del cierre del mercado estadounidense es difícil de ignorar.
Como señala el análisis publicado por Inc., la prohibición de Polestar no trata sobre automóviles: trata sobre control, y podría redefinir cómo los directivos empresariales enfocan el abastecimiento global en los próximos años.
Puntos clave
- Polestar queda excluido del mercado de EE.UU. a partir del modelo año 2027.
- La causa es su propiedad china (Geely), no el lugar donde fabrica sus vehículos.
- La Connected Vehicle Rule, vigente desde enero de 2025, prohíbe autos conectados de empresas controladas por China o Rusia.
- Las restricciones de software comienzan en 2027; las de hardware, en 2030.
- Volvo, también de Geely, sí obtuvo autorización especial tras negociaciones sobre gobernanza y datos.
- Polestar concentra el 80% de sus ventas en Europa y prevé enfocarse en ese mercado.


