Boca ganó con polémica: la entrada de Flores que el VAR avaló y Lanús nunca perdonó
En el minuto 13 de la Bombonera, una acción de Leonel Flores encendió el debate arbitral: amarilla, VAR silencioso y un triunfo xeneize que no dejó a nadie…
Por Ariel Serato · Cofundador y editor de IA y Tecnología2 min de lectura
Una entrada, un reclamo colectivo y una decisión que dividió aguas. Eso fue todo lo que necesitó el clásico Boca-Lanús para definir su tono en la séptima fecha del Torneo Clausura 2026.
La jugada que paró La Bombonera
En el minuto 13, el delantero juvenil Leonel Flores intentó presionar la salida del defensor de Lanús Sasha Marcich y llegó tarde: sus tapones impactaron sobre la pierna izquierda del defensor visitante. El árbitro Pablo Dóvalo sancionó la falta con tarjeta amarilla. Los jugadores y el cuerpo técnico del Granate reclamaron con fuerza la expulsión directa.
El episodio tuvo un segundo capítulo inmediato: todos los ojos se fueron al VAR, con Germán Delfino y Javier Uziga como responsables. La revisión fue silenciosa, sin llamado a Dóvalo, y la decisión se mantuvo sin cambios.
Por qué el VAR no intervino
Las repeticiones fueron el argumento técnico clave. Según el análisis de la jugada, el contacto de Flores fue parcial —los tapones no impactaron de lleno sobre la rodilla de Marcich— y careció de la fuerza necesaria para ser clasificado como uso de fuerza excesiva o "juego brusco grave", el umbral que el reglamento establece para justificar la expulsión directa.
La acción fue catalogada como temeraria —Flores no consideró el riesgo para su adversario—, pero no alcanzó la severidad requerida para la roja. El VAR, analizando distintas cámaras y velocidades, concluyó que no existía un error "claro y manifiesto" que justificara una intervención formal.
El partido siguió y Boca cerró
El juego se reanudó con tiro libre para Lanús y Flores con una amarilla encima. La controversia no alteró el resultado final: Boca Juniors se impuso por un gol de Tomás Belmonte en el cierre del partido, sellando la victoria en la Bombonera luego de una serie de fechas fuera de casa.
La pregunta que queda abierta: ¿hasta qué punto el umbral del "error claro y manifiesto" protege decisiones discutibles o simplemente le da al VAR una salida técnica que el ojo del hincha nunca va a aceptar?






