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Ciencia

Microreactores nucleares para bases militares y la Luna: el plan de US$2.200 millones que redefine el poder energético

El Ejército de EE.UU. financia 20 microreactores para bases domésticas antes de 2032 y apunta a la Luna en 2030, con startups que compiten por liderar la…

Foto de Ariel SeratoPor Ariel Serato · Cofundador y editor de IA y Tecnología4 min de lectura
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Foto: Antares

El problema no es la energía del futuro: es la energía del campo de batalla hoy. Y el Ejército de Estados Unidos está apostando US$2.200 millones para resolverlo con microreactores nucleares que caben en tres espacios de estacionamiento.

Mientras el hype corporativo de la energía nuclear enfría —valuaciones a la baja, IPOs canceladas— el Pentágono acelera en la dirección opuesta. El Proyecto Janus, anunciado en agosto, distribuye esos fondos entre startups como Radiant, Antares y la veterana General Atomics para instalar hasta 20 microreactores en bases de los 48 estados continentales para los primeros años de la década del 2030.

La lógica militar detrás del reactor

Un generador diésel necesita reabastecerse cada uno o dos días. En conflictos anteriores en Medio Oriente, esos convoyes de combustible fueron los blancos más predecibles para los adversarios. "Nuestro reactor no necesita reabastecerse en tres años", señaló Tori Shivanandan, presidenta y COO de Radiant, a Fortune.

Jeff Waksman, el principal funcionario de energía del Ejército y físico nuclear de formación, lo resume con el adagio castrense: "Los aficionados hablan de tácticas, los profesionales hablan de logística". En su visión, la guerra del futuro es eléctrica —drones, sistemas de misiles, IA— y necesita una fuente de potencia confiable, limpia y móvil.

El objetivo inicial no es alimentar bases enteras, sino garantizar que las operaciones críticas permanezcan online ante fallas de red o ciberataques. Lo que no puede apagarse, no dependerá más de una línea eléctrica vulnerable.

Las startups que compiten en la carrera

Antares fue la primera en cruzar la línea: en junio activó su microreactor Mark-0, el primero en alcanzar criticidad dentro del programa piloto de la administración Trump. Su próximo hito es instalar un reactor R1 de 1 megavatio en Fort Bragg para septiembre de 2028.

Pero la ambición de su CEO, Jordan Bramble, va mucho más allá. En septiembre, el Departamento de Defensa le adjudicó US$161 millones para desarrollar una versión espacial —el R1-S— con miras a instalarlo en la Luna en 2030. "Vamos a necesitar energía de fisión en el lado oscuro de la Luna", dijo Bramble a Fortune. "Si queremos enviar módulos a Europa, Encélado y Tritón para buscar vida microbiana bajo el hielo, probablemente necesitemos fisión".

Radiant, el mayor receptor del Proyecto Janus, apuesta a su sistema Kaleidos: 1 megavatio transportable —suficiente para unas 750 viviendas— en el espacio de tres autos. Sus primeros proyectos se ubican en Fort Benning (Georgia) y Buckley Space Force Base (Colorado), pero su hoja de ruta incluye bases remotas en el exterior.

General Atomics, con 71 años de historia y su reactor GA-TES escalable de 5 a 20 megavatios, apunta a Fort Hood en Texas. Su diseño enfriado por aire elimina la dependencia de fuentes de agua, clave para entornos remotos y áridos.

Los límites que el Ejército traza

Waksman es explícito: todavía no hay planes de llevar microreactores a zonas de conflicto activo. "Necesitamos ver que esto funciona de forma segura y económica dentro de los 48 estados primero", advirtió. Y añadió una cautela técnica crucial: encender un reactor por cinco minutos a baja potencia es muy distinto a operarlo a plena carga de forma sostenida —algo que ninguno de estos microreactores ha demostrado aún.

El modelo de negocios también depende del Estado como primer comprador. Ninguna empresa privada quiere adquirir los primeros reactores a precios económicamente prohibitivos; el Ejército asume ese costo inicial para que las economías de escala tomen el relevo.

Puntos clave

  • US$2.200 millones comprometidos en el Proyecto Janus para 20 microreactores en bases de EE.UU. antes de principios de los 2030.
  • Antares recibió US$161 millones del Departamento de Defensa para un reactor espacial con destino a la Luna en 2030.
  • Radiant lidera en recepción de fondos Janus con su Kaleidos de 1 MW: no necesita recarga por tres años.
  • General Atomics propone el GA-TES (5-20 MW), enfriado por aire, para entornos sin acceso a agua.
  • El objetivo inmediato no es alimentar bases completas, sino proteger operaciones críticas ante fallas de red y ciberataques.
  • Zona de conflicto activo: fuera del alcance por ahora, según el propio Ejército.
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